sábado, 15 de agosto de 2015

Trail San Lorenzo Las Presillas 2015





Lo bien que lo pasamos en Salcedo y lo bien que me respondieron las piernas tras el parón estival hicieron que el cuerpo y la mente me pidieran monte del güeno! Mi compañero de curro David, que también corre, me comentó durante la semana que iba a acudir a un trail en Las Presillas, un run run todos los días de la semana que al final cundió efecto, pues al saber, que el domingo no íbamos a tener planes, me animé a última hora para apuntarme. Vi el perfil y la zona y me gustó con la subida al Dobra, una cima mítica en Cantabria.

Día nublado pero buena temperatura, y otra vez volví a sentir ese escalofrío en la cola de los dorsales. Otra vez monte!!! Me reuní con David, y me presentó a su hermano Fernando que también corría y a su tío, que venía bien acompañados. Dudé en la elección de zapatillas, pues lo único que conocía era la subida final al Dobra que sabía que era monte puro. Pero nos conocía ni la subida desde Las Presillas ni la bajada. La carrera era de 14 kilómetros y básicamente eran 7 de subida y 7 de bajada. Me calcé finalmente las NorthFace de trail que tengo ya trilladas, las Salomon nuevas aún no las tengo muy corridas y las noto duras, pero finalmente tenía que haber apostado por las de correr normales, pues el piso fue finalmente muy duro, sobre todo la bajadona.

A mi no me gusta calentar mucho, pero hoy mereció la pena, porque me uní a David, Fernando y su tío que andaban calentando con Javi Crespo que estuvo contando batallitas del pasado Salcedo donde venció. Subimos la rampona final de asfalto que nos esperaba para llegar a meta, nos hicimos la foto del antes y a la salida!!

Conversé unos instantes con un chico de Madrid, y con la calma y el ambiente de los trails frente sobre todo las salidas de los duatlones, que son a fuego, iniciamos la carrera! El objetivo de hoy: ganar a David jeje! A parte de lo de siempre, disfrutar!!!

Empezamos juntos los tres, David, Fer y yo. Primeros kilómetros de asfalto, con llano por la carretera después de bajar la subidona final. Primeros repechos por un barrio de Las Presillas y tras cruzar de nuevo la carretera, nos metimos por fin en el monte. Primeros rampones. Fer marcaba el ritmo, un tanto alto para mí viendo lo que quedaba, pero no dije nada, por supuesto jeje. Nos metimos por una pista con rampones buenos, en los que no tuve problema en ponerme a andar, ya que se gasta menos y se va al mismo ritmo. Me vi con un puntin de fuerza o quizá de experiencia más en estos terrenos que los hermanos y empecé a coger un buen ritmo de marcha y carrera cuando se podía en la constante subida. Cazamos a la primera chica, ya veterana en estas carreras, y en la que he coincidido en alguna prueba, y les dije a estos que íbamos bien, que esta chica iba muy bien y con ritmo muy constante. Me ví bien e incluso la superamos. Fui de menos a más en la subida y me lo pasé muy bien. Llegamos a un pinar, este tiene que ser el pinar del Dobra!!

Dimos una curva y se abrió el pinar saliendo a la campa de la base del Dobra donde nos esperaba el avituallamiento. Agua y fruta, cómo entraba pues la humedad era alta y había sed. Detrás de mí llegaba Fer y esperamos a David que no tardaba en aparecer. A por la pala del Dobra!!

Me encontré super suelto y tiré para arriba! La última vez que vine por aquí fue tras el temporal de enero, con el Dobra con una nevada impresionante! Qué bonito! Hoy el paisaje estaba adornado por la larga fila de corredores por delante y por detrás. Ya estaba arriba y me tomé la licencia de detenerme a mirar el paisaje y a hacerles fotos a los hermanos Fernández, primero Fer y luego David.


Vamos tío no te pares me dijo David en la cima, y es que los hermanos se tiraron para abajo como locos. Hasta aquí las zapatillas había ido bien en la pista de piedra y tierra y subida al Dobra que no estaba embarrada aunque no me hubiese importado. Iniciamos la bajada por la divisoria de hierba por la que nunca había ido, muy bonita, pero pronto cogimos una pistona de cemento. David estaba apretando de lo lindo y yo sufriendo detrás. Soy más de subidas, pero su hermano se escapaba. Pero de repente le vimos detenido y se tuvo que retirar por lesión. Una pena pues estaba haciendo carrerón. David siguió a lo loco para abajo muy por encima de mi ritmo de bajada y más en un descenso tan duro como esa pistona nada técnica. Me encontré a mi primo Luis con sus hijas animando y me motivé!


En un repechín cuesta arriba apreté y me enganché a David. Y me puse yo delante a marcar el ritmo. Sabía que si le dejaba delante, acabaría yéndose pues bajaba mucho más que yo, y así le retenía un poco jeje. La bajada era infinita. Seguía yendo demasiado fuerte y llegó un momento en el que empecé a sentir molestias en la planta del pie derecho, como si se me hubiera colado una piedra. Aguanté pero me tuve que parar finalmente. Me quité la NorthFace e intenté tirar la piedra que realmente no existía. Seguí para abajo y repetí la acción, hasta que me paré por tercera vez y ya me quité el calcetín y ví que la piedra no estaba, que lo que había era una gran ampolla que se extendía por todo el talón. Qué pena!!! David ya se me había ido y quedaban al menos 2-3 kilómetros de bajada así que cambié el chip y con cuidado traté de acabar el descenso sin hacerme más daño.

Me estaba encontrando muy muy bien y lo estaba dando todo en la bajada que no me venía muy bien pero fue una lástima las ampollas, como ya me pasó en el pasado Trail de La Vega de Pas, donde me defendí genial en la famosa ladera pero lo perdí todo en la bajadona final. Me agradó ver el nivel de David muy  parecido al mío. Hubiese estado bonito haber llegado juntos a la rampona final, pero la próxima será. Al final llegó el en 1h 18’ y yo dos minutos después.

QUÉ BIEN ME LO PASÉ!!

Otra carreruca más y sobre todo otro compañero de batallas para próximas pruebas, ya sea trails, diez miles y por qué no, medias maratones!! Cual es la siguiente???
Grimpeur!!











jueves, 13 de agosto de 2015

SALCEDO-SOÑA-SALCEDO 2015


Un clásico al que año tras año no podemos faltar: la Salcedo Soña Salcedo!! Cuarto año consecutivo en el que no faltamos a esta cita obligada. Siempre el dia 6 de agosto a las 19:30h, hoy caía en jueves y tuve que cambiar el turno para poder acudir, desde aquí gracias a mi compañera María! La carrera al final es lo de menos, lo mejor el ambiente, la organización, la salchichada y la presencia de amigos y conocidos en una tarde de verano.

 Con tiempo de sobra nos presentamos en Salcedo y aparcamos en el prao como siempre. Este año, una vez más venía bien acompañado por mi mejor afición, aunque no estoy seguro si venían más a animarme o a por la salchichada jeje! Mi hermano Juan llegó a la hora y otro año más, nos reencontramos con Alex Flores que venía desde Alemania! Carlos llegaría in extremis pero llegó.

Amigos y triatletas de un lugar llamado mundo con la misma mentalidad que yo en la salida y pistoletazo. La carrera como todos los años constaba de unos 13 km. Primer tramo llano de asfalto hasta Zurita, donde la carrera se estira hasta la primera ascensión aún de asfalto hasta La Virgen de Valencia repleta de gente animando. Ahí se coge una pista que sigue subiendo aunque con menos pendiente hasta coronar la primera de las dos ascensiones de más entidad. Bajadona por un eucaliptal hasta una zona de extracciones de la Solvay y tras un tramito de llano por caminos y prados llegada a Soña ya en la zona de Polanco. Aquí se vuelve a empinar la carrera con un repechón de asfalto que hace daño para seguir por una zona de subibaja constante hasta la última subida por otra pista. Se corona y después de llanear un poco por la cumbre de eucaliptos, última bajada en picado hasta Salcedo donde está la meta.
Subiendo la Virgen de Valencia me saludó un corredor que me dijo: “tu eres el del blog” jeje. Me comentó que había leído la crónica del año pasado pero que echó en falta una descripción más detallada del recorrido, pues ahí esta! J Antes ya nos habíamos juntado Juan, Alex y yo con Carlos que había salido casi en primera fila al llegar tarde. Juntos y tranquilos, pero Juanito apretó un poco subiendo a la Virgen. Yo seguí con un ritmo constante ya en la zona de pista en la que siempre me encuentro muy bien, y Carlos atacó en la bajada, y de qué manera. Se tiró para abajo como un loco llegando a coger una ventaja de cerca de un minuto. Se escapa el reto de hoy, que no era otro que ganar a Carlos y a Juan. Apreté de lo lindo en el llanoy llegamos al repechón de asfalto de Soña en el que conseguí dar alcance al este año finisher de la combinada del Soplao. Mantuve un buen ritmo y vi que Carlos no me seguía. Sin mirar atrás, pero sin tampoco cebarme, mantuve un buen ritmo en la zona rompepiernas, pero ya los kilómetros iban pasando y estaba deseando llegar. Siempre decimos que venimos sin presión, pero luego siempre en carrera nos motivamos. En la última subida, Ales que fue el único que no se había dejado ver, apareció por detrás de mí y me pasó con un gran ritmo al que no pude responder. Ya iba tocadete y miré atrás ya arriba del todo, y ví a Juan a escasos 15 metros de mí. Ufff va a tocar sufrir! No me quedaba otra que jugármela bajando pues si llegábamos juntos a Salcedo, nada podría hacer ante la potencia de mi hermano. Asi que a lo loco para abajo. Llegué abajo y Juan no estaba detrás. Tranquilo, disfrutando, recorrí los últimos metros, oí mi nombre por megafonía y en la última curva, chocando la mano de los niños que allí había, ví a mi afición a la que respondí con una gran sonrisa por el gran día y por haber ganado a mi hermano y Juan jeje. Tiempo de este año 1h 04’ 10’’. Posición 113º de 283.



Con una gran sudada por la humedad en un día nublado pero caluroso, nos juntamos de nuevo con gran satisfacción, qué bien nos lo pasamos!!! Y el año que viene volvemos. Luego vino la salchichada, las cañas y los buenos momentos post-carrera. Gracias a la organización por brindarnos la mejor carrera del año, y gracias a todos los que hicieron posible y me acompañaron en este gran día de verano.

Grimpeur!!

martes, 14 de julio de 2015

Triatlón de Somo 2015. Disfrutando

Habían pasado dos grandes triatlones en junio, con Suances y Laredo, y tras ellos, una tendinitis en el tibial que me hizo parar tres semanucas. Parón y descanso de entrenos, aunque semanas duras las primeras de verano. Sin entrenar pero con ganas de volver a correr. En un principio iba a volver a correr con mi hermano Juan, pero finalmente este no asistió a Somo.

Triatlón de Somo, la fiesta del triatlón popular. Distancias muy asequibles para empezar con 600m nadando, 14kms en bici y 4,2 kms para acabar corriendo. Siempre ambientazo y buen rollo en el primer triatlón para muchos (aunque yo debuté en este deporte a lo loco en Suances jeje). Hace tres años, por ejemplo, de mi mano, debutaron aquí dos amigos míos, Carlos y Luis, hoy mismo, el último de ellos, estaba corriendo su primer Ironman en Vitoria. Y lo consiguió bajando de las 11h!! Ole por Luis!! enhorabuena!!! Quien lo iba a decir en aquel Somo 2012!!

Con calma me trasladé a Somo pensando que la carrera era a las 11am… pero para mi sorpresa la carrera empezaba a las 10am!!! No sé ni como, en apenas 20 min aparqué, preparé la bici, quité los acoples que había dejado para última hora, me vestí y salí corriendo para boxes! Tapones, gafas, neopreno… estaba todo… salvo el porta dorsales! Una misera cinta para colgar el dorsal que por poco me priva de correr el triatlón. Apañé una mini cinta con la que pude entrar en boxes el último de todos (el juez Pablo me instó a que no faltara este dato en la crónica ;)) A todo correr me dirigí poniéndome aún el neopreno hasta el puente de Somo! Qué prisas!! Y diez en punto!!

Llegué a la rampa sin respiración, y ahí estaba todo el mundo preparado! Me perdí la previa de la carrera que me encanta, siempre con charlas y reencuentros, pero me dio tiempo para encontrarme a Fdez-Dívar después de mucho tiempo y a Cris Ruiz! Siempre una alegría correr juntos!! Este año me la quería jugar un poco. Aquí siempre salgo muy conservador por la parte izquierda, muy abierto para rodear la base del puente de Somo por fuera y encarar el largo hasta el embarcadero. Hoy no, hoy quise empezar por dentro a ver qué pasaba, tener cuidado con las rocas y meterme un poco en el lío para no perder muchas posiciones. Salida!!!

La marea estaba super baja. Los gallos empezaron desde el agua, yo me tiré desde la rampa y apreté a tope para no encontrar tráfico y no apurar demasiado en las rocas. Y me fue muy bien!! No tuve percance alguno con las rocas y me defendí bien. Enseguida nos abrimos hacia el largo hacia el embarcadero. Esta natación es corta, pero siempre se hace eterna. El agua estaba fea, super turbia, y no veía muy bien con las gafas empañadas después del calentón de antes de la salida. Para adelante paralelos ya a la escollera de rocas. Alguna patada recibí en las gafas, pero sin consecuencia, y sintiendo algo de falta de fuerza en los brazos, quizá por la dura semana que había tenido, fui avanzando sin perder muchas posiciones, a pesar de haber empezado bastante adelante. Como digo, eterno se hizo, pero ya se veía la alfombra roja de salida. Llegué a ella, pero la marea estaba tan baja, que el agua estaba a la altura del final de la rampa, por lo que para subir a ella había un escalón. Siempre con precaución, más por el traje que por otra cosa, me subí y me puse de pie, pero enseguida ví que me había cortado la mano con alguna roca o mejillón… vaya!! Y eso que había ido con cuidado!!

La rampa preciosa, abarrotadísima de gente animando. Me encanta este punto de la temporada!! Me fui quitando el traje como el resto y de repente me vi detrás de dos Camargos, eran Nuria Aja y Alberto de Pablo. Los tres seguidos!! Segun las calsificaciones, salí del agua el 32 del agua! genial!! Cambio en boxes y a por la bici, con la mano ensangrentada… que aparatoso! Me monté en la bici y justo al lado mío vi a mi compañero Jandro que me animó a ir a tope juntos! El dorsal se me rompió y perdí unos segundos en metérmelo en el trimono para no perderlo. Se me escapó Jandro pero apreté para alcanzarlo porque es una rueda buenísima y de nivel. Ya hemos compartido otras carreras juntos y siempre hemos ido genial juntos.

Primera rampa de subida de Somo y, como siempre aquí, apreté a muerte, aquí es donde hay que seleccionar un grupo bueno. Pasé a Jandro e hice una buena subida casi a tope hasta arriba. Ahogado, me costó seguir el relevo que me dio. Cazamos y sobrepasamos a bastante gente y con un chico vasco formamos un grupo bueno!! A darlo todo!! Dimos buenos relevos yendo al límite. Pero antes del repechín en medio de la recta de Galizano, Julio, desde la moto, al ver que no llevaba el dorsal me ordenó pararme… qué pena!! Me descolgué del grupo y enseñé el dorsal. La verdad que contaba con ello pero que pena haber perdido ese grupo. Pude continuar y ya en solitario aproveché para tomar aire, solo sería imposible alcanzarles. Por detrás vi llegar un numeroso grupo y les esperé. Con fuerzas, en cuanto me cogieron, di el primer relevo con ganas de colaborar y tirar para adelante. Entonces vi que en ese grupo iban Berto y Nuria, que iba primera!!! Ahí estaba la motivación que necesitaba! Habrá que hacer labor de equipo!!

Comenzamos a cruzarnos con los primeros. Correa iba primero en solitario y por detrás un cuarteto de Buelnas con De la Hera, Cazorla, Cerro y Ruma. Bonita persecución!! Dimos el giro y a pesar de ser un grupo de casi una veintena de triatletas, prácticamente solo cuatro éramos los que dábamos los relevos. A muerte (que es lo que me mola). Un triatlón con drafting, quizá es menos injusto, pero es super divertido. Volvimos a un ritmo endiablado, el cuenta marcaba 42 km/h!!! a tope. Pregunté a Nuria que qué tal iba, y la tía iba mejor que Berto y yo, que ya íbamos con la lengua fuera. Berto la protegió bien en el grueso del grupo y a mí me tocó dar unos buenos relevos. Ya iba fundidillo al paso de la ante última rotonda, y casi me descuelgo después de dar un fuerte relevo. Pero ya quedaba lo último y este grupo había que aguantarle como fuera. Entramos ya en Somo y sólo quedaba la bajada hasta boxes! Ufff! Vaya sector y vaya calentada! Cómo me lo estaba pasando.

Entrada a boxes detrás de Nuria para protegerla un poco y a correr!! Dí los últimos ánimos a Nuria, había que darlo todo! Berto se quedó con ella y yo tiré para adelante, no a un ritmo muy fuerte, pero sin que nadie me pasara. Formamos un grupo de unos cuatro tíos, del que fui tirando toda la primera de las dos vueltas, Cantero del Bender, que había trabajado bien en la bici también, y otros dos. Y a por el mítico recorrido por el borde de las dunas, la playa y el tramito de arena subiendo una duna y un repechín que me encanta. Luego callejeo por Somo hasta la zona de boxes, siempre llena de gente. Antes de llegar ahí nos dobló Correa que iba como un tiro. Última vuelta, y no sé si di bajón o mis compis de carrera apretaron pero me quedé un poco. Reconozco que tampoco me exigí mucho, la cosa era disfrutar. De la tendinitis ni me acordé! Después del repecho perdí un par de posiciones más, pude apretar pero para qué sufrir jeje. Doblé a Cristinita que, como yo, iba pasándoselo pipa! La animé y para adelante, cuando me alcanzó un chico de rojo que me animó y me dijo que le tenía que incluir en la crónica!! Me hizo mucha ilusión pues no le conocía. Me enganché a él y estuvimos hablamos un rato. Se llamaba Pablo y me comentó que le encantó la crónica de Suances! Un saludo desde aquí compañero. Juntos, dimos el último giro y apretamos la última recta para cruzar la línea de meta el 36º en 51’ 52’’. El tiempo y la posición lo de menos! Lo mejor la gente y el ambiente!!

En meta ya estaba Jandro, y fui recibiendo a Fdez-Divar, Martín, Berto y Nuria que finalmente finalizó tercera! Enhorabuenaa! No había muchos míticos hoy, pero daba igual, estábamos todos super contentos. Hablé un buen rato con Juan Escudero que viene de vez en cuando desde León, y con Juan Rodriguez que debutó hoy. La cola de la ambulancia para curar los cortes era larga, y dio tiempo para hablar mucho jeje.

Buen día, buen tri, y como nuevo después de una semana dura! Esto da la vida!! Ahora toca parón triatlético hasta septiembre (qué ganas del siguiente y lo que queda!!) y entremedias, bodas, casetas, Picos de Europa y tappones para pasar el verano!

Enhorabuena a todos los triatletas, tanto a los de Somo como a los de Vitoria! El secreto: no dejar de disfrutar sea cual sea la distancia!!!

Grimpeur!!

miércoles, 1 de julio de 2015

Tritalón Villa de Laredo 2015

Después del gran Triatlón de Suances, la semana siguiente nos esperaba el Triatlón de Laredo. Otro triatlón especial, pues era mi primera participación en esta prueba de la que había oído maravillas. El año pasado, a estas alturas, trabajaba en Laredo, y precisamente por estar trabajando no pude asistir, pero este año no me lo podía perder. El triatlón era en sábado y a las 16.30h pero eso no fue impedimento para que, después de salir de currar a las 15h, me plantara en la villa pejina para darlo todo en una gran carrera con distancias casi olímpicas, 1500m nadando, 38 kms en bici, una bici preciosa por cierto, y 8 kms corriendo para acabar.

En el viaje disfruté y recordé cuando íbamos a currar todos los días a Laredo compartiendo coche con mis compis. Buenos momentos! Nada más llegar, encontré a mis compañeros: Juanillo, Grijuela y Nanduco! Mi equipo!! Me cambié rápido y preparé la bici, y sin parar, ya estaba metiendo la bici en boxes, pedazo boxes, 300 bicis. Entre charlas bajamos a la playa, hacía solazo y brisilla que hacía muy llevadero el calor. Bueno, hacía viento. La natación constaba de dos vueltas a un circuito de boyas fijas con La Salvé y el imponente Buciero como testigos. Yo creo que era la natación más numerosa en la que había competido. 300 tíos y las boyas quizá demasiado cerca. Yo, como siempre me escoré a la derecha. Pitido y a por el triatlón. Por fin corría en Laredo!!!

La primera vuelta de la natación fue muy agobiante… qué diferencia con la natación de Suances la semana pasada. Pero bueno, es lo que tocaba. Rodeado de gente, espuma y patadas por todos lados nos dirigimos a la primera de las boyas. No se me hizo larga la primera vuelta, pero no me encontré bien. El neopreno me oprimía el pecho y me sentí como sin aire. No fue buen primer sector, pero ya estaba girando la boya de salida a playa. Me encantan las salidas a playa y es bonito para la gente. La segunda de las vueltas fue mucho mejor, me sentí fuerte y apreté y comencé a disfrutar de verdad!

Foto: Nuria GD

Salida del agua y larga transición por la arena hasta boxes por un pasillo de gente animando, muy bonito!! Y a por la bici!! Qué ganas tenía de hacer esta bici! 38 kms por delante con cuatro altos! Nada más salir el Alto de Laredo, bajada a Liendo, subida a Candina hasta El Pontarrón y de ahí unos cuantos kilómetros de llano hasta Guriezo y vuelta, para subir de nuevo Candina y Laredo. Guapísimo!!

Tras tener que ajustar un poco el cuentakilómetros empieza la goma. Desde el primer momento me encontré genial sobre la bici. Empecé la subida por las calles de Laredo y fuimos ganando altura y a la vez que íbamos ganando altura sobre el mar con unas vistas espectaculares, iba cazando y pasando a gente. Buen ritmo!! Subida dura al principio que me va bien y arriba ensanchaba la carretera y suavizaba, pero al bajar piñones se hacía infinita y el viento se hacía notar. Coronamos y para Liendo. Tramito de llano, por Liendo pasa corriendo, e iniciamos la segunda subida, el tramo de las curvonas, que creía que íban a ser más de herradura. Carretera ancha y curvas abiertas. Todo para arriba. Fue aquí donde me pasó Inma Pereiro, voy bien pensé, he nadao como siempre, o mejor quizá. Un triatleta me comentó, a esa no la pillas ehhh, y me motivé e intenté no perder el ritmo de Inma como ya hice en Ubiarco la semana pasada. Me exigí a tope, guardando ese puntito sabiendo que íbamos sólo por el kilómetro 10! Queda mucho y me lo estaba pasando genial!

Foto: Nuria GD

Bajada al Pontarrón sin perder de vista a Pereiro. También me había pasado Fer Campo. En el llano apreté a tope para no perder el ritmo que era muy bueno. Acoplado y sufriendo. Esto quizá me iba a pasar factura, pero había que darle. Fui cruzándome con los primeros. Decían que iba a haber mucho nivel de participación pero al final adelante iban los de siempre!! Correa, Bizcarra y Pelayo! Vaya cracks! Fui contando los triatletas que pasaban, aunque hoy eran muchos… y giro en el cono alrededor del puesto 120-130 o por ahí. A la vuelta me relajé un poco, me comí un plátano y esperé al inicio de la ascensión, que era la más dura, para apretar. La más dura y la más corta, las otras eran más tendidillas. Me venía bien. Fer iba como un tiro y por detrás me alcanzó otra máquina este año sobre la bici, mi amigo Javier Lopez del Campoo. Le saludé y seguí con mi ritmo. Mantuve bien la calma y tras coronar me tiré para abajo para no perderle de vista. Ya quedaba lo último y aquí ya me volví loco. Había que dar lo último. Inicié la última ascensión pasando Liendo y me puse en cabeza de un grupito de triatletas. La subida me recordaba a Pedroa, y sinceramente, creía que iba a ser más corta. Apreté a tope y sorprendentemente  no tardé en cazar a Javi. Charlé un rato con un triatleta con el que había ido casi igual toda la bici, Sánchez, el cual me preguntó si quedaba mucho… le dije, una curva y ya esta!! Uffff… quedaba más de la mitad, pero ya estaba encendido y no paré. Qué bien  fui! No como la pájara que me dio subiendo Palombera el jueves anterior.

Coronamos y para abajo, Javi iba delante y se me fue un poco. Curveos para llegar a Laredo, un fotógrafo me hizo un fotón que aún no he visto en una curva de herradura y entrada a la villa. Abarrotadísima de gente!! Bajada de la bici y transición rápida. Último sector de 8kms por delante, calor y mucho ritmo. El sector por los espigones del nuevo puerto se hizo larguillo, más por el ritmo que por la distancia dividida en dos vueltas. Además, iba tocado, me dolía la zona de la tibia, por lo que iba forzando la pisada. Resultado, una tendinitis en el tibial anterior que me ha dado la lata los últimos días, aunque parece que ya está recuperdado casi del todo. Pasé a Javi y le animé a seguirme, pero iba fuerte y tiré para adelante! En la zona del espigón soplaba el viento y reconozco que me aproveché de algún triatleta grande para resguardarme del viento. Antes del cono me cebé y ataqué, aunque un kilómetro después me volvieron a coger los que me habían defendido del viento. Decidí “guardar” y seguir con ellos sin exhibiciones, pero sufriendo mucho. Me dolía la pata, y hubo un momento en que temí en no poder acabar, aunque a burro no me ganan muchos y seguí. Primera vuelta y a por la segunda y última. Gente animando, solazo, ambientazo! Pedazo carrera. Me exigí y sufrí. Era, una vez más, impresionante. Llevaba en pie desde las 6am, y estaba terminando un triatlón duro y largo y a tope!! De donde salen las fuerzas??? El último kilómetro me dejé llevar un poco, el trabajo estaba hecho! En poco más de 2h 18min!! Crucé el arco de meta! Tomaaaa!! Puesto 103!! De casi 300 no está nada mal!! El secreto está en hacer lo que te gusta, hacerlo con ganas y pasión y sobre todo, disfrutando!!

Foto: Nuria GD

Un poco dolorido, nos quedamos comentando la carrera y comiendo de todo en el espectacular avituallamiento de meta. Con un montón de fruta y cañero!!! Fueron llegando todos los compañeros. Cada uno con su carrera, con su historia. La guinda al pastel fue la jarrota de cerveza que nos tomamos Juanillo, Nando, Puy y yo después de la ducha!! Nos la merecemos!!

Nos la merecemos
Una fugaz visita al Merca de Laredo, aquí empezó todo, un año llevaba soñando con acabar este triatlón. Cómo ha cambiado la vida en un año, pero al fin y al cabo sigo siendo el mismo loco. Y el día no acabó ahí, pues nos bajamos a las fiestas de Maliaño por la noche! ¿Se puede aprovechar más un día?!!


A seguir disfrutando, recuperar primero la lesión, aprovechar el verano, y nos vemos en la fiesta del triatlón, Triatlón de Somo!! El 12 de julio!!! Y a aprovechar a tope ese día!!!

Grimpeur!!

miércoles, 17 de junio de 2015

TRIATLÓN DE SUANCES 2015. Felicidad absoluta

Llevo 112 carreras con esta, y siempre he tratado de disfrutar al máximo de cada una de ellas, pero no me preguntéis por qué, pero creo que puedo meter este Triatlón de Suances en la lista de las mejores carreras de mi vida, una vez más pude decir, QUÉ BIEN ME LO HE PASADO!!


Para mí el TRIATLÓN DE SUANCES es la meca del triatlón, aquí debuté a lo loco en 2008, aquí conseguí un increíble 25º puesto en 2012, y aquí siempre he disfrutado de los increíbles paisajes de la Tierruca en estado puro: aguas embravecidas, la playa, las escaleras y los acantilados de los Locos y repechones con los Picos de Europa como fondo. Una maravilla.

14 de junio, primer triatlón de la temporada para mí. Distancias, las de siempre, 1,2 km nadando, 32 km en bici y 8 duros kilómetros a pie para acabar. Para “endurecer” un poco más la prueba, día intensivo de curro el día anterior y… cena de empresa!! Única filosofía: disfrutar!! 


Tengo que decir y no puedo pasar por alto que en la cena con mis compis y amigos del curro me lo pasé increíble, una de esas noches que sabes que te tienes que ir pronto a la cama, pero te lo estás pasando tan bien que sabes que días como estos ya hay pocos. Me porté bien aunque no faltaron unos cuantos calimochines, y a las 5 am ya estaba en la cama con la sensación que me lo había pasado en grande.

2,5 horas después ya estaba en pie! La fecha siempre está marcada! Hoy toca el tri de Suances! Con aparente lucidez me levanté con ganas y puntual como un reloj, como nunca, aparqué en el aparcamiento del faro de Suances con un sol radiante espectacular iluminando los urros de liencres y miengo. Increíble, pues la noche anterior había caído un tormentón de los que hacía tiempo que no se veían, y para hoy daban lluvia. Primera gran imagen y primer escalofrío.

Allí estaban los “locos” del tri como yo, frente a Los Locos. Charlas, encuentros, risas y a preparar el material que hoy la cosa iba puntual. Con calma y disfrutando el momento, nos enfundamos en nuestros trajes negros y venga hablar bajamos las escaleras de la playa, hoy el agua estaba como un plato, como nunca pues aquí siempre las olas han sido protagonistas. Cómo me lo estaba pasando ya sin empezar. Estaba cansado y había dormido poco, pero eso no me quitaría para cumplir mi obejtivo, DISFRUTAR.
Salida!!!! Como siempre, me coloqué en la parte derecha del pelotón, pues levanto la cabeza hacia la izquierda y así controlo cómo voy. Apuré el que más hacia el extremo, cuidando de salvar sin peligro las rocas, y me ví en una posición muy delantera. Sin apreturas ví como la corriente nos sacaba hacia fuera superando las rocas a gran velocidad. Qué gozada!! Y cómo estaba el agua hoy! Se veía todo!!! Disfruté muchísimo! La primera boya la habían colocado más a la izquierda de lo habitual y aquí empezó uno de los momentos mágicos del día. Nadando super cómodo, viendo todo, disfrutando, entré en un estado de reflexión y relajación máximo y me dio tiempo a repasar toda mi vida. Me dio tiempo a pensar en toda la gente que tengo a mi alrededor, en la suerte de tener a esa gente junto a mí, desde mis amigos de toda la vida hasta mis compañeros de trabajo con los que he hecho una piña, los que puedo considerar mis amigos, qué bien lo habíamos pasado la noche anterior, pero aparte de eso, estamos ahí todos los días para apoyarnos. Gracias compañeros. Pensé en todos esos momentos que piensas que no valoras lo suficiente lo que tienes. La salud, la Tierruca, los amigos, la familia, el deporte y Eli, que aunque no le guste que la nombre, no puedo pasar sin decirla que ella sí que es imprescindible… En ese momento me vi en la cima del mundo. Y yo nadando por el Cantábrico. Boya a la izquierda y a seguir disfrutando. Qué solazo hacía y seguía cómodo, así que tras el giro en la siguiente boya para ya enfilar el rumbo a la playa, decidí dejar de “pasear” y apretar un poco jeje. Pasé a unos cuantos y super entero ya estaba subiendo las escaleras de Los Locos. Lo mejor de la temporada.
Mucha gente animando y muchas bicis aún! Ví a compañeros conocidos, les animé y a por la bici. 32 kms por delante. Los repechos entre Suances y Ubiarco me van bien aunque me costó carburar. Pasé al gran Manolo, cómo nos lo pasamos!!! Y seguí para adelante con cadencia en los repechones. Me pasó Inma Pereiro, así que había salido del agua como otros años. Pude mantener su ritmo, incluso la volví a pasar en el rampón del pueblo de Ubiarco. Bajadita y a por el Alto de Ubiarco. Ella cogió ritmo pero yo mantuve una buena cadencia cazando a gente y sin perderla de vista. Este tramo es el que mejor se me da. En estos instantes pensé en mi compañero de entrenos Oli, que hoy andaba tocado, pero gracias a él he conseguido alcanzar un buen nivel en bici, disfrutando de nuestros etapones, sin series ni nada, a nosotros lo que nos mola es subir puertos y disfrutar de Cantabria. La verdad que no tiene precio. Hoy los Picos ya no se presentaban nevados como otros años, pero las vistas desde Ubiarco con el mar azul, los prados verdes rabiosos y un sol espléndido eran de enmarcar. Coronamos.

Tramo de bajada continua hasta Viveda pasando por la circunvalación de Santillana y Queveda. Me concentré pues este tramo suelo perder tiempo frente a las cabras, y hoy bajé rápido. Inma se me había ido ya pero me cogió otro grupillo. Me empecé a cruzar con los primeros, Osoro destacado primero, pasó Correa segundo y detrás Pelayo. La élite de Cantabria. Fui contando todos los que pasaban y así me fui entreteniendo y giré el cono en la posición 77.

Ahora todo para arriba por el mismo camino. Quité palto pero metí piñones. Con cadencia pero metiendo ritmo. Me pasó Jose de la UC que iba muy bien hoy en la bici, y casi en la rotonda de Santillana, vi llegar a la moto Martín. En la subida a Las Quintas le aguanté e incluso me puse delante suyo, justo para la foto de Patri jeje, pero en la bajada me pasó como una exhalación. Bajada rápida y divertida hasta Tagle y últimos kilómetros. Qué rápido se me estaba pasando, y habían pasado ya 24’ nadando y 59’ en bici.


Con la zona de boxes abarrotada de boxes llegó el momento del cambio. Cómo iba a responder era una incógnita. La carrera a pie sería a priori lo más duro, pero ya desde los primeros metros sentí buenas piernas. El sector lleno de repechos me venía bien, y en las subidas cazaba a gente. 


Cogí a Oli que tuvo que retirase por una lesión, desde aquí muchos ánimos compañero!! Y poco después a Martín, al que invité a ir juntos. Pero yo iba muy suelto y me dijo que tirase, así que para adelante. Sin forzar y a buen ritmo. Cómo estaba yendo! Era increíble después de lo que llevaba encima!! La carrera a pie fue otro momento mágico del día. El momento de cruzarme con todos mis compañeros y animar a todos ellos, compañeros de locuras y los que mejor quizá mejor me entienden. Y momento sobre todo para mí. Mi momento. Sentirme increíble por lo que se puede conseguir con ganas y pasión. La cabeza y la actitud lo es todo. Creer en ti y valorarte, al menos como sientes que te valoran los que te quieren. Vaya carrera de reflexiones!! Pero qué motivada.

EN la segunda y última vuelta me pasó un chico del buscadores al que había dejado en bici y me saltó el chip y dije, venga, voy a sufrir un poco y voy a seguirle. El chico debió flipar un poco porque me pegué a él como una lapa de cero a cien jeje. En las subidas me atreví incluso a tirar de él para poner las piernas un poco al límite. Me exigí y respondí. Otra buena sensación para la saca. En el último repechón me soltó, pero me sirvió para alcanzar a González del Polanco.

Sin nadie delante ni nadie detrás, encaré la recta de contrameta. Y no podía dejar de sonreir. Escalofrío, ojos húmedos y chocando manos de niños en la abarrotada curva de meta, crucé la meta en el puesto 73º de 144 como si hubiera ganado la carrera. De hecho la gané, pues no cambiaría este día de emociones por ningún puesto.

El ambiente entre los que llegábamos era de euforia, todos contentos del día que habíamos disfrutado contándonos unos a otros nuestras carreras y sensaciones, sólo hay que vernos la cara.




Pero en un momento me separé del grupo y me asomé en soledad a Los Locos. Y emocionado sólo pude decir gracias. Gracias por este día, por el anterior, por toda la gente con la que los disfruté, por toda la gente que tengo a mi lado, por vivir aquí, mi paraíso, por gozar de la salud que tengo ahora, por alcanzar mis metas y, en definitiva, por sentir una FELICIDAD ABSOLUTA en ese momento. Y para acabar, sin descanso, a comer con Eli, y luego a Cóbreces. Creo que tiraré de este día, de este momento, en los días que vengan menos buenos, soy consciente que vendrán, en los que necesitaré ánimos y en los que pensaré que hubo un momento en el que fui feliz, muy feliz!! Y se puede conseguir serlo!!  A seguir disfrutando de este Suances cada día!!

Gracias ;)

Grimpeur!!

Fotos: Parando el crono. Fotones muchas gracias!

martes, 2 de junio de 2015

Resumen Temporada Duatlón 2015

Otra temporada más y van ocho! Y las mismas ganas de correr y disfrutar de la temporada de invierno. Acabando la temporada de 2015 con buenos triatlones, mantuve una buena base durante el otoño con el necesario descanso para empezar con fuerzas la nueva campaña. La idea era llegar a tope al primer duatlón en febrero, pero una inesperada lesión muscular en un partidín de futbol en Navidad trastocó los planes. Un mes parado y cuando volví a entrenar, me topé con el fuerte temporal que azotó Cantabria entre enero y febrero.

Disfrutando del temporal 2015
 Y así, casi sin entrenar seriamente desde diciembre, nos presentamos al primer duatlón de 2015: DUATLÓN DE GALIZANO. Día de perros, cómo llovía. Muchísimo agua en la carretera por lo que quitaron la subida a Ajo. Recuerdo la subidita a pie junto a Juanillo con un río de agua hasta los tobillos. Después, las tres vueltas llanas por la recta de Galizano resultaron un poco aburridas y se hizo largo. Sin embargo conseguí puntuar para el equipo Camargo-Astillero con un discreto puesto 70º de 104 y sensaciones no muy buenas.

Pero al finde siguiente sí que me encontré bien y disfruté muchísimo de la carrera que me salió en EL ASTILLERO. Duatlón mitiquísimo y gran participación. Habiendo tenido cena de empresa la noche anterior, con sueño me presenté sin muchas expectativas, pero me salió un carrerón. Junto a Juanillo realicé un gran primer sector a pie, volviendo a sentir que puedo correr más de lo que me creo, y en bici, a pesar de la falta de kilómetros, me encontré bien y disfruté del exigente sector. Ya en el último sector sufrí de lo lindo para defender mi posición frente a mi compañero Grijuela puntuando para el equipo de nuevo, llegando con las piernas al límite. Cómo me lo pasé!!! Posición 59º de 133.

Du de Astillero. Foto: Ona Onari
La MEDIA MARATÓN DE SANTANDER fue el siguiente objetivo, ya en marzo. Me hubiese gustado llegar con un entrenamiento específico para hacer marca, pero una vez más, llegué casi con lo puesto. Por lo que me marqué el objetivo de hacer 1h 30’ por encima de mi marca de 1h 27’ 40’’ de hace dos años. Llegaba sin entrenar mucho, pero muy fresco de piernas, y no sé si por eso, o por correr sin presión o el gran día que amaneció, me salió un carrerón de principio a fin, con unos grandísimos diez primeros kilómetros a lo loco sin saber muy bien hasta donde aguantaría a ese ritmo, regulando en la S20, y recuperándome y sufriendo junto al mismísimo Abel Antón los últimos kilómetros para conseguir sorprendentemente mi récord personal en la distancia 1h 27’ 00’’!! Qué bien luchado!! Grandísima satisfacción y un día enorme de felicidad! Me tomé unas rabas con Manu y después lo celebré comiendo un buffet libre en Suances, mal negocio hicieron ese día jejeje. Habrá que pensar en bajar ese tiempo!

La semana siguiente nos apuntamos al nuevo DUATLÓN DE CASTRO. Nuevo duatlón en el circuito y con unas distancias exigentes 10+42+5km. Hay que ir. Además fuimos en plan convivencia Nanduco, Manolo, Juanillo y yo. El día, con un tiempo malísimo, agua, frío y viento. A por ello. Con confianza tras la media maratón, cuajé una gran primera carrera a pie junto a Juanillo, teniendo como premio una de las fotos de la temporada comandando un segundo pelotón con gente de entidad. 


Du de Castro, foto del año! Foto: Nuria GD
La bici fue dura y me lo tomé con cabeza, aún sin muchos kilómetros en las piernas, perdí posiciones pero ascendí sin altibajos el Alto de Hoyomenor y acabando helado pero entero los 42kms. El último sector sin sentir los pies del frío fue durísimo pero me defendí bien.. Recuerdo los ánimos de Puy “que te espera una hamburguesa”!! Y nos la comimos al finalizar entre charlas, cerveza y compañía de estos grandes compañeros de batalla. Posición 61º de tan sólo 84 que acabamos. Pero la posición fue lo de menos en uno de los duatlones más duros que he corrido y donde mejor me lo he pasado, sobre todo después de la carrera.

Sufrimiento en el Du de Castro. Foto: Aitor Antón

Metidos de lleno en la temporada, llegó el siguiente duatlón, DUATLÓN DE TORRELAVEGA, siempre polémico y peligroso en la salidad de la ciudad, pero un duatlón que me encanta, por las distancias 7,4+32+2,8 y por el perfil con la doble ascensión a La Montaña. Corri muy bien con Grijuela y Diego Herrera, y en la bici me lo pasé muy bien, lástima de la avería mecánica de Dani Lanza que iba como un tiro. Al final acabé la carrera de la mano de mi amigo Javier Lopez del Campoo que me exprimió en bici y yo tiré de él a pie. Gran carrera y la mejor posición del año 32º de 84. Una vez más, puntuando para el equipo y ya iban cuatro duatlones.

Du de Torrelavega con Grijuela. Foto: Berta Fotografías

Merecido parón vacacional antes de Semana Santa, por trabajo me perdí el rapidísimo Duatlón de Santander, pero no perdí la oportunidad de acudir al siempre bonito y entretenido DUATLÓN DE REINOSA, rapidísimo con sus 5+20+2,5 km. El día fue precioso, con un sol radiante y las cimas del Cordel y el Hijar aún nevadas, aunque lo cierto es que no pude disfrutar mucho de las vistas porque cogí el grupo bueno en bici, en el primer du con drafting para mí. En la carrera a pie peté un poco porque salí demasiado fuerte, un poco por encima de mis ritmos, y tras el pequeño parón, no me encontré tan ágil como en marzo, pero al final acabé el sector con lo que debe ser mi grupeta, con Poo y Loroño. Fue Loroño quién asumió la responsabilidad en bici, y los demás sólo pudimos meter la cabeza abajo y luchar por no perder rueda. Y en el llano, nos dejó a todos! Los que quedamos nos organizamos muy bien y subimos bien el alto a mitad de sector. En la vuelta ya sólo quedábamos cuatro e hicimos unos grandes relevos cazando gente. Qué bien me lo pasé. En el último sector me faltó un puntín para aguantar a los de mi grupo pero acabé en una gran 34ª posición del centenar de corredores que acudimos a la hoy soleada capital campurriana.

Soleado Du de Reinosa
Ya empezaba a oler a tri, pero quedaba el campeonato regional de Polanco. Nada más salir de trabajar nos presentamos en sábado por la tarde al mítico DUATLÓN DE POLANCO. Muy cansado y sin muchas ambiciones echamos a correr por el exigente circuito a pie con la bajada y la doble ascensión a la rampona. Me lo tomé con mucha calma y la verdad que me salió buena carrera. Menos mal que no seguí a mi compañero Diego Herrera que se lanzó todo loco para abajo. Regulando y llegando con fuerzas a la dura rampa, cogí la bici con ganas, y adelanté a bastante gente hasta Sierrapando. Después me pasó el avión Martín. Esta era sin drafting, pero el viento a favor nos llevó a más de 50km/h por la recta de Zurita. EL Alto de Pedroa lo subí bien, y disfruté mucho de todo el sector. En boxes, otra vez me encontré a Javier López, esta vez fue él el que me exprimió a mi a pie, pero sabía que podría aguantarle y sufrí muchísimo. Que gran carrera a pie hizo y conseguí no cortarme. Ya en la rampona, me tocó a mí poner mi granito de arena y tiré de él animandole para cruzar, una vez más como en Torrelavega de la mano, la meta en la posición 64º de 122. Era mi sexta carrera y sexta vez que puntuaba para el equipo. Lo que el año pasado era el objetivo de la temporada y que logré en la última prueba en el tri de San Vicente, en 2015, lo conseguía en las seis primeras competiciones, aunque bien es cierto que el año pasado el equipo contaba con unos cuantos gallos más.

Duatlón de Polanco. Foto: Alfredo Poosanvaieva

Con los deberes ya hechos, sólo quedaba el DUATLÓN DE CABEZÓN DE LA SAL. Para puntuar para el circuito bastaban cinco pruebas y se contabilizaban las seis mejores. Esta era la séptima para mí, por lo que me valdría para mejorar alguna de mis posiciones y avanzar en la clasificación, pero la mente, ya a mediados de mayo, ya estaba puesta en el salitre de los tris. El día salió super caluroso. La carrera fue temprano pero el sol ya pegaba fuerte. No sé si por el calor, un cierto cansancio o la falta de motivación al no jugarme nada, hizo que no me encontrara como otros días. En el sector a pie de 5km me emparejé con Diego Herrera. Corrimos tranquilos, pero a falta de un kilómetro me solté, se me pasó por la cabeza el mítico pensamiento de por qué sufrir así, y sólo esta vez, decidí npo sufrir tanto y bajé el ritmo. Llegué entero y a por la bici. Sin drafting y llana, me ví en inferioridad frente a aviones que me pasaban con las cabras y no logré cuajar un buen sector, eso sí, el Valle de Cabuérniga estaba impresionante, precioso! Último sector a pie y se acabó el sufrimiento de los duatlones. Discreto puesto 53º de 96, aún así, me valió para mejorar el puesto de Galizano. Eso sí, primera carrera en la que no puntuaba para el equipo, los jóvenes vienen pisando fuerte.

Du de Cabezón. Foto: Cris Ruiz

En definitiva, buena temporada de duatlón, con mucha participación, 7 carreras más la media de Santander, en las que me lo he pasado muy bien y me he encontrado muy a gusto, sobre todo en las carreras de marzo. Y batiendo mi marca en media maratón! Me queda la cosa de que puedo mejorar más, porque ciertamente no llegué a tope a febrero. ¿El año que viene será por fin el año? Siempre digo lo mismo jeje, pero cada temporada pasa algo. Lo que nunca cambia es la manera de disfrutar de las carreras, de la superación personal y de todos los compañeros con los que comparto esta gran afición. Desde aquí gracias a ellos, sin ellos esto no sería lo mismo. Y gracias a los que me siguen, me leen y me animan cada día, aguantando mis historias y batallitas.

                                Media Maratón de Santander 1h 27' 00'' 
                                      
                                      Duatlón de Galizano (69º/109) 
                                      Duatlón de Astillero (59º/140) 
                                      Duatlón de Castro Urdiales (61º/84) 
                                      Duatlón de Torrelavega (32º/84) 
                                      Duatlón de Reinosa (34º/ 98) 
                                      Duatlón de Polanco (64º/122) 
                                      Duatlón de Cabezón de la Sal (53º/92) 


Y esto no ha hecho más que empezar, porque ahora llega lo realmente bueno. De hecho, ya ha empezado, aunque aún no para mí. Los triatlones!!! Ya se ha corrido el primero de la temporada en Cantabria, el tri de san Vicente de la Barquera. Yo estoy esperando con ganas mi debut, como no, en el mejor triatlón del calendario, el Triatlón de Suances el próximo 14 de junio. De momento ya estamos disfrutando de los entrenos en el paraíso del Sardinero y haciendo tappones de la mano del incombustible Oli. Sólo una frase lo resume todo: ¡CÓMO NOS LO PASAMOS!

Grimpeur!!

domingo, 17 de mayo de 2015

Duatlón de Cabezón de la Sal 2015

Último duatlón de la temporada, duatlón de Cabezón de la Sal. Se cerraba el circuito cántabro en un día super caluroso, vaya día salió! Eso que era pronto, pero el sol ya pegaba fuerte. Para mí era el séptimo duatlón ya de la temporada. Para el circuito, valían cinco pruebas, y se contabilizaban las seis mejores, por lo cual, con los deberes ya hechos, este duatlón valdría para mejorar el puesto de algún otro y mejorar clasificación final, y como no, para disfrutar de lo bonito de las carreras en la Tierruca, inmersa ya de lleno en la primavera con un verde radiante en todos los valles.

Lo de madrugar un domingo después de los seis días anteriores currando no hay mucha gente que lo entienda, pero la gente que tengo cerca saben que lo hago encantado, pues esto me da la vida, aunque he de reconocer no me sentía al cien por cien, algo cansado y con la barriga llena después de la cenorra del día anterior, pero no quería faltar a la cita!

Aparqué con mucho tiempo y justo al lado estaba mi compañero Diego Herrera y su familia. Reencuentros con amigos y compis del triatlón. Siempre da gusto ver a la gente que comparte tus aficiones y que hacía bastante que no veía. Conversé un ratín con la madre de Pelayo, siempre un placer, que me lee siempre, desde aquí muchas gracias, y me comentó que le gustaba leer como disfrutaba en todas las carreras, salvo en una, me decía, en una en la que no tuve tiempo para ello pues me metía en un grupo bueno y sufría de lo lindo. Duatlón de Reinosa, mi mejor puesto, pero es cierto que en otras he disfrutado mucho más. Y en el equilibrio está el secreto, en el disfrutar compitiendo, sin olvidar nunca que esto es para decir al final… qué bien me lo he pasado!!!

Breve calentamiento y ya se veía que el calor sería protagonista. El circuito, como el año pasado, 5,2 km a pie en una sola vuelta, 23 km en bici subiendo al Valle de Cabuérniga ida y vuelta, y 2,5 km para acabar corriendo en dos pequeñas vueltas. Hoy no sabía bien a quién marcarme como objetivo. Faltaba gente como Juanillo, Martín, Poo o Grijuela que llevan mi ritmo y Diego me dijo que él iba a ir tranquilo… ufff miedo me dio después de verle correr en Polanco jeje. Salida!! Con calma, fui buscando mi sitio, y sin quererlo me empareje en el primer kilómetro con Diego Herrera… ale! Habrá que lucharlo una vez más! Con ritmo relativamente cómodo fueron pasando los kilómetros, aunque bien es cierto que no me ví tan suelto como otros días, y gente a los que debo aguantar, como Loroño, se me fueron. En el kilómetro cuatro, no pude con los ligeros cambios de ritmo de Diego, que acostumra a ir a tirones, y me quedé con un duatleta del Colindres y del Campoo. No quise sufrir mucho y se me vinieron a la cabeza pensamientos como que ya había hecho los deberes y no me jugaba mucho. Último kilómetro y nos metimos en las calles de Cabezón, bulevar del Soplao y foto en una calleja donde se encontraba la hoy fotógrafa Cris, gracias por la foto y la próxima desde dentro!

Primer sector Cabezón. Foto: Cris Ruiz

Me costó llegar a boxes… ufff qué calor! A por la bici. Nada más montarme vi que el cuenta kilómetros se me había desconfigurado, y “perdí” el primer kilómetro en ponerlo a punto. No estaba muy motivado la verdad, la única motivación era que rodaba cuarto del equipo, así que había que darle. Cruzamos el Saja por el Puente de Santa Lucía y tras atravesar el bonito tramo de la Hoz homónima nos internamos en el Valle de Cabuérniga que estaba radiante. Vislumbré lo que iba a suponer ese tramo para los amigos que dentro de un par de semanas iban a hacer la Combinada del Soplao. Hoy para mí no tocaban ascensiones. Largas rectas y a plato, intentando mantener un ritmo fuerte pero con cadencia. La bici era sin drafting,  Me pasaron bastantes duatletas y a unos pocos también cacé. En Ruente me alcanzó mi compañero Manu Sigler con una posición buenísima sobre la bici, qué bien iba. Le animé y le dije que ahora él era cuarto. Ahora el plan era que no se me escapara en demasía y en el sector a pie intentar darle alcance. Le aguanté a la vista hasta el giro en el cono. Hasta aquí todo picando para arriba, y ahora tocaba bajar el valle. Y fue en este tramo cuando se me fue del todo. Al final acabé con otros tres corredores, los cuales fuimos pasándonos guardando las distancias, salvo uno. Alcancé a Jose Alonso de la UC, luego me quitaría las pegatinas corriendo. Última recta a Cabezón, cara de foto frente a la cámara, aunque al final no salió y boxes.

Cambio y a correr sin mucha ambición. La primera vuelta me dejé llevar y en la segunda me alcanzó Varona un hombre del Campoo con el que había ido en el primer sector y el que sabía que podía y debía alcanzar. Me emparejé a él e incluso pude apretar más, hasta el punto que le dejé. Pero ya que me había ayudado a mí a motivarme, le esperé y le animé, sin palabras, a dar lo último y alcanzar al duatleta que teníamos delante. Le dimos caza y juntos terminamos a tope hasta cruzar la línea de meta. Posición discreta, 53º de 92, bien es cierto que sin querer sufrir demasiado hoy jeje. La única “pega” que acabé quinto del equipo, la única carrera sin puntuar para el equipo este año.

Un año bastante bueno de momento, habrá que hacer un resumen de todo lo disfrutado esta primera parte de la temporada. Porque ahora empieza la segunda… los triatlones!! Correré todo lo que pueda, algunos ya han estrenado la temporada, qué envidia! Yo de momento me pierdo el primero de Cantabria en San Vicente de la Barquera. Una vez más, Suances será el primero para mí… qué ganas!!

Muchas gracias a los que me leen, me alegra y me motiva que os guste. Gracias a los que me apoyan, a los que aguantan mis locuras, a los que me animan, mis compis del curro, mi familia y mis amigos, a mis compañeros de aventuras y sobre todo las que me aguantan en casa todo el día hablando de bicis, carreras y locuras varias!! Como me lo estoy pasando!! Y me gusta compartirlo!

Grimpeur!

sábado, 25 de abril de 2015

Duatlón de Polanco 2015 Cto. Regional


Cita fija en el calendario, Campeonato Regional de duatlón en Polanco. Sabado por la tarde y hubo que hacer cambios de horario en el curro para poder acudir, desde aquí muchas gracias a mi compañera María por cambiarme lo que hizo posible presentarme en este mítico y duro duatlón, en el que la cuestona a pie que se sube dos veces y el bonito sector ciclista sin drafting son los auténticos protagonistas. Distancias 6,2km a pie, 27 km en bici y 3,1 km a pie de nuevo para acabar.

Después de toda la mañana de sábado trabajando, las sensaciones la verdad que eran para ir a echarse una siesta. Muy cansado pero con muchas ganas de disfrutar de lo que más me gusta. Alta y buena participación, y con puntualidad, a las 17:30h se dio la salida con amenaza de lluvia pero buena temperatura.

El sector a pie, como digo, dura. Dos vueltas a pie de 3,1km cada una, con bajada de inicio, zona sinuosa de llano y viento en contra, para encaramar la temida y larga cuestona con las dos rampas hasta el pueblo. Como las sensaciones no eran muy buenas, hoy el objetivo era completar el duatlón dignamente y disfrutar del recorrido, así que me tomé con calma la primera bajada donde la carrera siempre se estira y se lanzan como locos para abajo. No me tomé ninguna referencia y me preocupé tan sólo de mantener un ritmo sólido que pudiera mantener hasta el inicio de la cuesta guardando algo para apretar ahí. En cabeza, vi como mi compañero Diego Herrrera, todo loco, se tiraba para abajo con los primeros!! Menos mal que hoy no fui a por él como en Reinosa. En el llano, intenté colocarme resguardado del viento detrás de algún duatleta y empezó la cuesta donde me alcanzó Poo y su velocidad crucero seguido de un buen grupeto. Nos echamos unas risas subiendo para aliviar el sufrimiento del rampón, y coronamos para empezar el segundo y último de los giros.

Por entonces, me había alcanzado un interesante grupo con gente como Loroño, Edu del Triflavi y algún mítico más, grupo que, al fin y al cabo, era el mío. En la bajada me empareje con Poo que llevaba un buen ritmo hasta la carretera que llevaba a la rampa, momento en el cual nos pasó el gigantón del Bender  Marsella. A por él, ya que era una espalda perfecta en el tramo donde más pegaba el viento en contra. Dejé a Poo y alcancé a Marsella, que a su vez apretó para alcanzar al grupo que nos precedía. Metidos ya en el grupo, que era bueno encaramamos por última vez la cuestona. Sufrimiento y por fin arriba, donde estaban los boxes. Al final me salió 15 segundos peor que el año pasado, habiendo apretado mucho más esa última edición. En esta me lo tomé con más calma y guardé mucho para lo que quedaba, que no era poco.

Cogí la bici y para abajo la misma cuestona que habíamos subido. Una bici durilla y bonita con 27 kms por delante en solitario. Intenté no cebarme para llegar con fuerzas a la última subida, sin embargo, vi como fui cogiendo a gente. En la subidilla que hay entre Polanco y Sierrapando cogí a un grupo que iba bien, salvo, lamentablemente, un tristemente conocido duatlet del Polanco que, descaradamente, iba metido a rueda detrás de otro, ya en el tramo de falso llano, donde más pegaba el viento de cara. Qué rabia!! Pero por qué lo hará!? Si iremos en mitad de carrera… Me dio tanta rabia que apreté, casi echando un sprint, y reduje los cien metros que nos separaban para ponerme a su par y decirle: “No seas tan descarado macho!!, que a los demás también nos cuesta!”. No soy quién para actuar de policía y decir a cada uno lo que puede o no puede hacer, pero me dio tanta rabia que traté de expresar lo que estoy seguro que pensaban los cinco o seis duatletas que estaban presenciando la acción como yo. Hice un esfuerzo grande, y estaba seguro que tras increpar a este corredor, me pasarían él y el resto, pero sin embargo, me acoplé bien y continué manteniendo un buen ritmo hasta Torrelavega, es más, me encontré fuerte, incluso en el sinuoso y precioso tramo de El Mazo hasta Zurita. Fue en este tramo donde me pasón un nutrido grupeto de duatletas, entre ellos el capitán Martín hoy con lenticular. Le animé y saludé y me decidí a apretar, un poco más, para intentar seguir su ritmo. Lanzados, encaramamos la recta de Zurita con viento a favor. Como me lo paseé rodando a bloque con todo metido a cerca de 60 km/h. No perdí de vista el grupeto que comandaba Martín, pero ya en el tramo del Paraíso del Pas, les fui perdiendo de vista. Da igual, lo importante es no quemarse para la ascensión al Alto de Pedroa. Disfruté muchísimo esta parte de la carrera, incluso el sol se dejó ver. En el mítico repecho de Oruña del km 19 de la Bajo Pas, me alcanzó otro grupillo. Sin embargo, a estos, no dejé que se me escaparan. Incluso ya en la ascensión, con viento de cara, me encontré ligero y con cadencia, y me puse en cabeza de grupo a mi ritmo. Mucho mejor que otros años. Ya arriba, me emparejé, siempre guardando las distancias, con un hombre del Colindres, Cuero, con el que completé el recorrido.

Llegada a Polanco! Boxes y cambio de zapatillas. Justo cuando echaba a correr vi a mi amigo Javier Lopez del Campoo. Hombreeee!! Otra vez tu!! Juntos ya terminamos el último sector del Duatlón de Torrelavega. Entero, eché a correr para abajo. 3,1 km por delante, una vuelta al mismo circuito de antes. No iba mal, pero me pasaron un par de ellos, uno de los cuales era Bizcarra como un tiro. ¿Pero dónde va? Primero pensé a ver si iban a ser dos vueltas, luego imaginé que estaría preparando alguna carrera larga y estaba prolongando el sector para entrenar. Lamentablemente, estaba completando el duatlón e iba detrás de mí. En bici iba el primero, pero el coche que abría carrera se equivocó y le hizo recorrer 4 kms más que el resto. Yo seguí a lo mío, pero en seguida me alcanzó Javi a muy buen ritmo. Con él!! Pero me llevaba con el gancho. Cómo me hizo sufrir en el final de la bajada y en el llano. Me pequé a su espalda con más raza que piernas. La mirada fijada en la bandera cántabra dibujada en la espalda de su trimono y luchando por no soltarme. Qué buen sector!! En el tramo de aproximación a la temida y última cuestona me refugié del viento aprovechándome absolutamente de mi amigo, y ya en el inicio de la subida me tocaba ya a mí. Subiendo me suelo encontrar a gusto, así que me puse en paralelo con Javi y empecé a tirar yo. Cogimos a Valdecillo y para adelante. Noté que estaba haciendo sufrir a Javi y le animé! Vamos!!! Que no queda nada!! Echando el resto coronamos y perfilamos la última recta juntos! Qué gran sector y gracias a Javi, porque sin él no hubiese apretado tanto. De la mano y reconociendo su trabajo, cruzamos la línea de meta con un abrazo y una gran satisfacción. Puesto 64º y 1h 29min, y la sensación de haber cuajado uno de los mejores y más sólidos duatlones de Polanco que recuerdo. Tal vez, haber empezado sin muchas expectativas agranda la buena carrera que me salió. Años anteriores empecé a tope y pagué los esfuerzos sufriendo muchísimo en Pedroa y al final. La diferencia con el año pasado, apenas 15 segundos y satisfacción máxima. Hay que disfrutar!!! Y hay que hacer lo que a uno le gusta, y hacerlo con pasión, ese, más entrenar un poquitín, es el secreto para disfrutar de cada momento. Aquí en las carreras y en cada una de las cosas que hacemos en la vida.


Hoy era el duatlón de Laredo, por trabajo no he podido asistir, pero habrá más! He visto ya fotos de cómo han disfrutado mis compañeros. De momento a mí me queda el Duatlón de Cabezón de la Sal, y ya después… triatlón!!!! De mientras, no hemos desaprovechado la semana con un pedazo tappone con buenos amigos por los puertos de Cantabria: Lunada, La Sía y Alisas, qué pasada!! Y hemos hecho la primera Picota de la temporada!! Esto es un paraíso!!! QUIERO MÁS!!!

Grimpeur!!

domingo, 12 de abril de 2015

Duatlón de Reinosa 2015

Qué bien me lo he pasado!! Después de un parón de tres semanas con vacaciones incluidas y habiéndome perdido el pasado Du de Santander por trabajo, volvíamos a las carreras. Siempre bonito y entretenido Duatlón de Reinosa (5,1+20+2,5km) y en un día perfecto para correr! Vaya día! Solecito y buena temperatura y las cimas aún nevadas de las sierras del Cordel y el Hijar como testigos.

Sin saber bien quién venía hoy a correr, me presenté con tiempo en la capital campurriana. El viaje, aunque en soledad, ameno disfrutando de los paisajes, aún de invierno de una Cantabria soleada y espectacular. Aparqué donde siempre, a la orilla del Ebro y directo a la plaza donde me encontré con los amigos y compañeros y con amigos que hacía tiempo que no veía que se acercaban a ver el duatlón de la mano de Calon. Una alegría volver a veros!

Con algo de retraso y un breve calentamiento, todos en línea de salida, cerca de unos 100 duatletas, menos que otros días y bajas importantes. Hoy no iba a tener referencias a pie como la de Juanillo o Grijuela, así que me marqué la de mi compañero Diego Herrera, objetivo muy ambicioso, pero en Torrelavega llegué a cazarle, y por qué no íbamos a volver a intentarlo.

Salida!!! Rapidísima como era de preveer. Tres vueltas por delante. Fuentes Pila y Manu Vega como tiros… y el resto detrás. Yo empecé como pollo sin cabeza, y antes de llegar al primer giro traté de entrar en un grupo en el que iba precisamente Diego. Pero iba con la cuerda demasiado tensa y no me sentía para nada cómodo a ese ritmo. Muy por encima de mi nivel y en la que quizá noté estas semanas de inactividad y miles de cañas sevillanas de por medio. Noté incluso los muslos bailar, y no pude mantener el ritmo durante la segunda vuelta en la que me quedé un poco en tierra de nadie, perdiendo metros y posiciones, ya que iba demasiado adelante. Sufrí… demasiado, eché en falta la cabeza de Juanillo, pero bueno, me la había jugado, nada de lo que arrepentirse, no había llegado al grupo que me marqué pero seguía rodando en muy buena posición y por delante de Loroño, mi objetivo en bici. En la tercera y última vuelta me cogió un sólido Poo a muy buen ritmo, y me pegué a él. Por detrás llegaban Loroño y otro compañero suyo. Aquí hay que aguantar como sea, y así lo hice, llegando incluso a recuperar sensaciones, a un ritmo que era sin duda el mío.

Foto. www.vivecampoo.es 

Boxes. Loroño es el principal objetivo. Ya el año pasado estuve en su grupo de bici en una carrera memorable. Se marcó un carrerón y pude aguantarle hasta el giro en el cono situado en la subida al puerto que se dirige a Brañosera. Este año yo voy muchísimo menos en bici y Loroñomotora muchísimo más si cabe, y era un reto difícil pero importantísimo para cuajar un buen duatlón. Salí delante de él y me mantuve así hasta la desviación a Nestares, momento en el cual me pasó junto a su compañero. Con la presencia de un cuarto duatleta, me pegué a rueda sufriendo mucho y la locomotora empezó a cazar gente. Madre mía!! Llegué a pensar en rendirme y descolgarme, pero había que aguantar al menos hasta el inicio de la subida. El valle de Campoo estaba precioso, pero hoy reconozco que no pude disfrutar con el paisaje mucho, sin embargo, lo estaba haciendo sobre la bicicleta, a pesar del sufrimiento. Se formó un buen grupo de unos ocho-diez duatletas, con Javi Loroño comandando como no. Hasta que llegó el momento en que el que iba tercero se cortó, y nos cortamos todos. Menuda máquina la Loroñomotora, este año nos dejó en el llano, y sinceramente… respiramos! El que había aguantado también se cortó y no tardamos en alcanzarle. La verdad que los que quedábamos, mantuvimos la calma y permanecimos juntos. Ahora sí, tocaba empezar a colaborar. A mi me tocó al inicio de la ascensión. Hablamos un poco entre nosotros, quitamos plato, y a ritmo para arriba… y con el viento en contra. Alguno se quedó y se formó un bonito cuarteto de gente solvente dando pedales. Curiosamente se me hizo más corta que el año pasado (el año pasado íbamos todos con la lengua fuera tras la estela de Loroño). Giro en el cono, y ahora sí, a tope para abajo. No hizo falta decir nada y los cuatro iniciamos unos preciosos relevos cortos. Muy buena y bonita colaboración entre los cuatro, qué bien me lo estaba pasando!! Cogimos a gente como Vallejo y Cazorla que rodaban delante y que tampoco habían aguantado al del Santander. El grupo se desorganizó un poco, aunque seguimos entrando casi todos. Yo la verdad que me encontré muy bien y volví a sentir fuerza en las piernas después de bastante tiempo sin encontrar las sensaciones de otros años sobre la bici… vamos acumulando kilómetros! Poco a poco un poco más! Llegada a Nestares y entrada a Reinosa! Se me había hecho hasta corto. Último buen relevo y justo al entrar en las calles perdí posiciones, aunque no me preocupó, tan solo para las posibles fotos jeje! Nos descalzamos, empedrado y a boxes!!

Buena transición, pero la gente con la que iba era rápida también y salí hacia el quinto del grupo. Sin calambres tiré para adelante, pero mis compañeros de fuga iban mucho más que yo, y me faltó un puntín para aguantar el ritmo de alguno, cosa por otro lado normal, ya que a todos los había cazado de la mano de la locomotora. Dos vueltucas, sufriendo lo último. La pena fue que me pasaron dos hombres de un grupo que había llegado más tarde. Me queda la cosa de que no tuve las piernas de otras veces, o del año pasado aquí por ejemplo, en este último sector. Pero bueno, había cuajado un buen duatlón, un poco alocado al inicio pero muy contento con la bici. Al final un gran puesto 34º, casi como en Torrelavega, con menos gente que otros días, pero oye! Dos grandes puestos de cara al circuito en el que llevo ya cinco pruebas!

En un bonito final táctico como el año pasado, Pepin Fuentes Pila ganó por delante de Manu Vega, con la ayuda en bici de Felipe, siendo Bizcarra tercero. Por equipos sextos, otra vez puntuando para el equipo, por detrás de Diego Herrera. Y buenas charlas al final entre amigos y conocidos bajo el solazo. Buenos momentos con los grandes y míticos del du!

Con otro duatlón más y un pan de Orzales bajo el brazo, nos fuimos para casa, con grandísima satisfacción y habiéndonoslo pasado en grande. Disfrutando del deporte y de Cantabria, aún con las cumbres nevadas, pero empezando a oler al salitre de los tris! Ya falta menos!!


Pero primero, el próximo fin de semana, Duatlón de Polanco!!! Campeonato Regional, durillo y sin drafting, carrera mítica y muy bonita para pasar el sábado por la tarde. A seguir disfrutando de este sufrimiento que llamamos duatlón! 

Grimpeur!!