sábado, 11 de junio de 2011

El sueño del Finestre. Torino 2011

Allá por el mes de octubre, cuando mi gran amigo Carlos ponía rumbo a Torino para vivir su año Erasmus, yo, casi tan ilusionado como él, le mandaba los perfiles y las etapas del Giro en su edición de este año imaginando como sería ver la corsa rosa en vivo y en directo en los mismísimos Alpes italianos entre sus miles de planes. Tan solo lo imaginaba como un sueño pero ni por asomo podía creer que, una vez más, los sueños se cumplirían, y además, como suele ocurrir últimamente, la realidad superase con creces la ficción.


Torino era una visita obligaba y no se podía faltar y qué mejor que las fechas en que el Giro de Italia concluía con la penúltima etapa pasando por el mítico puerto del Finestre. Carlos, siendo ya un gran conocedor de la zona abría las puertas: era posible! Y nos lanzamos a alcanzarlo. Un objetivo, una fecha: 28 de mayo de 2011, Colle delle Finestre.

El plan era ideal. Mi hermano Andrés y yo llegamos a Turín el jueves para reencontrarnos con el Erasmus por antonomasia, Carlos. No creo que un año Erasmus se pueda aprovechar más que como lo está haciendo él, siendo todo un orgullo para mí, 2 años después del mío, y donde, como él mismo dice, intervine bastante en su decisión y filosofía. Para mí era como volver a “casa” y en efecto me sentí de nuevo Erasmus, sin tiempos ni reloj, libre y con esa sucesión de sueños inimaginables cumpliéndose día a día. Realmente, ese era el verdadero objetivo del viaje. El Jueves fue día de conocer la ciudad, sus parques, sus calles y plazas, su comida y por supuesto su fiesta, con el Murazzi a orillas del Po a la cabeza. Nobles monumentos y gran ciudad para la vida Erasmus. Charlas, anécdotas y fotos de altura, pizzas y gelatti, amigos y bicicletas destartaladas. Erasmus.


La temperatura en Torino era asombrosamente calurosa. El viernes, con camisetas y pantalón corto pusimos rumbo hacia los Alpes. Subiendo por el Val di Susa, dejando la Sacra en lo alto de la montaña a la izquierda, con Carlos identificando todas sus cimas a diestro y siniestro, llegamos a Sestriere rodeando el macizo del Parco del Orsiere donde se encontraba el Finestre. El equipo estaba formado por Suipi, Alberto, Carlos, mi hermano Andrés y yo. Al bajar del coche nos reencontramos con la realidad, un frio de espanto. Con tan solo unas sudaderillas, tienda de campaña de las de 2seconds y sacos de esos de Decathlon con temperatura recomendada de 12 a 15ºC, sin haber además para todos, la noche se prevenía como una aventura ya que el plan era dormir en el Finestre a 2000m. Metidos ya en el ambiente del Giro subimos motivadísimos por lo que sería la bajada. Un puerto precioso. Sabíamos que habría una zona de acampada y habíamos oído que habría hasta algo de música. Nos habíamos hecho algunas ilusiones, pero al llegar al enclave llamado de Pie dell’Alpe nos encontramos con un verdadero ambientazo que superó todo lo que habíamos imaginado. Decenas de tiendas poblaban la campa y en mitad de la nada habían instalado una carpa. Con el frio vespertino de los Alpes, con unas vistas increíbles sobre el Valle Chisone y con el Finestre a unos 200m de desnivel arriba, nos instalamos y empezamos a calentarnos con las innumerables Graffenwalders Strong que habíamos llevado de provisiones. Grandes momentos de motivada, risas y sobretodo frío, que rápidamente se nos pasó cuando nos acercamos a la carpa. Auténtico fiestón. Concierto de un grupo de folk-rock occitano llamado Lou Dalfin. Brutal, y la carpa a reventar con todo el mundo bailando. Sin duda de lo mejor del viaje. Y la motivada no acabó ahí, porque de repente el cantante Sergio identificó la bandera de Cantabria que llevabámos a la espalda y en medio de una canción gritó: ¡Cantabriaaaa! Podéis imaginaros el subidón. Durante todo el concierto fue gritando “Fuente de Cacho”, “Santander”, “Racing”! Sin haberle dicho nada. Increíble. Y es que resulta que el tipo había estado en Cantabria y parece que había quedado prendado de nuestra tierra. De seguido otro italiano llegó entre la gente hasta nosotros y gritó “Liencres”!! Otro que había estado cogiendo olas. Fuimos bastante protagonistas y la bandera de Cantabria ondeó en la fiesta del Colle delle Finestre que seguro que pasará a la historia. Sencillamente salvaje.


El despertar no fue fácil después del fiestón y de la tiritona dentro del saco que parecía de papel, pero el día amaneció precioso. Solazo, buena temperatura y un enclave inimaginable con las cumbres altas de esa zona de los Alpes nevadas. Tras desmontar todo pusimos camino al Colle en donde la multitud ya se iba agolpando. Carlos y yo optamos por una variante y ascendimos hacia el cercano Monte Pintas, de más de 2500m de altitud, por una inclinada y larga pala. Carlos coronó por los dos la cima y nos deleitamos con unas espectaculares vistas del Colle delle Finestre con todas sus curvas llenas de gente. Entre miles de personas nos ubicamos en una de las curvas donde también veíamos gran parte de la subida. Ambientazo viendo subir las miles de bicicletas afrontando los últimos metros de los 18 kms de ascensión. Se empezaron a oír helicópteros rondando por Susa y el griterío se tornó en un silencio y una calma tensa. Estaban ahí. A lo lejos vimos aparecer un maillot azul con casco verde. Era Vasyl Kiryenka que iba escapado y realizó una gran ascensión. Con cinco minutos de ventaja tenía la victoria en su mano en la meta de Sestriere. Un par de escapados más entre el pasillo de gente que era el Colle delle Finestre y por fin el grupo de Contador. La maglia rosa en el penúltimo día de carrera acompañado por Scarponi, Purito, Menchov… y descolgado Nibali. Un auténtico rosario de corredores fue superando la tremenda curva donde hicimos realidad otro de esos grandes sueños de niño cuando el rosa lucía en la tele a lomos de Indurían. Emocionante. Tour de Flandes, Roubaix, Vuelta a España y ahora… el gran Giro de Italia. Sueño cumplido.

Pero para Carlos no era suficiente y no había tiempo que perder. Era nuestra última noche en Torino y había que aprovecharla. Bajamos a la ciudad y sin un minuto de respiro salimos a la calle de fiesta. Concierto en la Piazza Vitorio Veneto, más graffenwalders y pizza and birra en la Via del Po. Era ya sábado y nos quedamos pocos hasta el final. Lo dimos todo en el mítico Giancarlo hasta que las fuerzas dijeron basta para alguno de nosotros no sin antes entonar las clásicas montañesas e himnos. Paseo mañanero por el Torino solitario, recorriendo las calles con el frescor del alba con la bicicleta destartalada auténtica del Erasmus. Estaba como en casa pero había que regresar a la realidad. Realmente disfruté de esos momentos.


Madrugando cogimos el tren a Milano. Último momentazo del viaje. En la inmensa estación tomamos el metro y emergimos de las profundidades en la mismísima Plaza del Duomo de Milano engalanada con el rosa del Giro. Última etapa, última meta y podio final. No pudimos ver a Contador alzando el bonito trofeo pero si nos dio tiempo a respirar el ambientazo que rodeaba el Duomo y ver a muchos corredores en sus últimos metros de Giro, incluso al ganador de la contrarreloj, David Millar.


El aeropuerto de Bergamo era la puerta a Santander. Volvíamos, pero con una grandísima experiencia encima, un grandísimo sueño cumplido y sobre todo una gran sensación de satisfacción personal viendo en primera persona cómo un amigo como Carlos está disfrutando tanto de este año en su ciudad Torino. No hubo abrazo de despedida, ni falta que hizo, pues nosotros seguimos ahí en Torino en cada uno de los días que vive el gran Litri! Y aún tiene muchos por delante! Muchas gracias fratello!


Grimpeur!

sábado, 14 de mayo de 2011

GIRO D'ITALIA 2011. Recorrido

Esta edición del Giro 2011 se presenta como una de las más duras y espectaculares de los últimos años. Sin duda, la montaña será la gran protagonista ante la ausencia de grandes cronos, tan sólo dos y una de ellas cronoescalada. Sólo hay que echar un vistazo a los perfiles y fijarse en el numero de etapas con llegada en alto: 11 ni más ni menos, de las cuales 7 serán en puertos de mucha entidad, además de los colosos que tendrán que superar en las larguísimas jornadas de más de 200km. Etapas durísimas, como queriendo evocar a ese ciclismo de antaño, y concentradas sobre todo a partir de la segunda semana de carrera, los últimos 10 días serán infernales. El recorrido será precioso comenzando en Turín, atravesando toda la península hacia el sur hasta subir el Etna en Sicilia y volver a subir al norte directos a los Dolomitas donde se decidirá la carrera junto con la penúltima gran etapa en los Alpes Occidentales ascendiendo el esperado Colle delle Finestre y Sestrière. Para asustarse, y sobre todo, disfrutar desde el sofá o a pie de carretera, porque los ciclistas tendrán 21 etapas sin un momento de tregua..

El Giro siempre depara sorpresas y encerronas en los finales, hasta en las jornadas aparentemente sencillas, lo que mantiene la emoción y la atención en todas las etapas. Finales polémicos, peligrosos y difíciles de controlar como los finales ya vividos de Rapallo (donde la fatalidad sobrevino al joven Wouter Weylandt, que en paz descanse) y Orvietto con tramos y descensos por sterrato, simplemente tierra. Etapas que te pegan al televisor y te hacen preguntarte “pero, ¿están locos estos italianos?

La primera llegada en alto aparece ya la primera semana, el viernes 13 de mayo en la 7ªetapa. Primer test donde se verá como llega cada uno. Un puerto, el de Montevergine di Mercogliano, muy largo y no con mucha pendiente en una etapa en que se volará debido a su reducida distancia. Y el domingo 15, el primer gran plato fuerte de verdad con la doble ascensión al Etna, en Sicilia, de más de 17km de subida con pendiente media del 7%. Terreno del Squalo siciliano Nibali. Los grandes se quedarán adelante en el volcán, ya en la lucha por la maglia si el volcán y las cenizas del Etna, que ha entrado en erupción, lo permite.
La segunda semana comenzará el camino de regreso al norte con las últimas de las pocas oportunidades para los sprinters y alguna etapa difícil con rumbo directo a los Dolomitas. Nos espera un fin de semana brutal de ciclismo con una terna de etapas de auténtico infarto. Tres llegadas en alto consecutivas empezando con el Glossglockner en Austria el viernes, que aunque tiene un descansillo de dos kilómetros, los 14km de puerto gozan de pendientes superiores al 10%. Contador, Scarponi, Nibali, Menchov, Antón… tienen que empezar la lucha, porque el sábado llega la que dicen es la etapa reina, aunque en este Giro es difícil escoger una. Final en el Zoncolan previo paso por el polémico Monte Crostis, que está dando mucho que hablar por su peligrosísimo descenso, que para hombres poco bajadores como el ruso Denis Menchov puede resultar muy negativo para sus aspiraciones, al contrario que para gente como Nibali, que baja como un tiro. Luego, ni más ni menos el Zoncolan, más de 10km con desnivel medio del 11,8% y kilómetros al 16%. Sobran las palabras para describir este coloso mundial. Y si no fuera poco, queda lo del domingo. Un auténtico tappone con 5 puertos, y que será la oportunidad para los hombres que hayan perdido minutos de cara al podium para intentar la épica y probarlo desde lejos subiendo el Passo Giau que será la Cima Coppi (la más alta del Giro con 2236m), el Passo Fedaia y el final en Val di Fassa de menos de 7km pero pendiente media de 9,2%. Tappone.
El lunes 22 será un merecido día de descanso, pero el martes seguirá la guerra con la cronoescalada de Belluno a Nevegal de sólo 12km con 7km de ellos de subida, y los ciclistas que sigan con fuerzas afrontarán la última y decisiva semana con tres etapas rompepiernas, ideales para las escapadas, por qué no, de gente de la general, y donde el líder necesitará tener un equipo sólido y con gas. A priori Nibali y Scarponi son los dos hombres con más equipo de los que estarán adelante con sus Liquigas (Agnoli, Capecchi, Szymd, Vanotti…) y Lampre (Marzano, Righi, Spilak…) respectivamente, además del Katusha de Purito (con Di Luca, Caruso, Dani Moreno…) y el Geox de Menchov que ha traído a su nueve de gala ante su no invitación al Tour (Sastre, Fabio Duarte, Rafa Valls, David Blanco, Cheula…) . Habrá que ver cómo se comporta el Saxo Bank de Alberto Contador (con Navarro, Hernández, Gustov, Porte, Tossato…) y seguro que equipos como el Movistar o el italiano Androni-Gioccatoli darán guerra con sus experimentados corredores.

Por fin el sábado 29, en la penúltima etapa de esta edición de la ronda italiana, llegará el último gran día. Final en Sestriere con la ascensión previa al gran Colle delle Finestre de 2178m de altitud y de más de 18km de subida al 9,2% de pendiente media, 8 de esos kilómetros, los finales, sin pavimentar. Será una jornada épica de 242km donde se jugarán las últimas bazas los hombres que quieran asaltar el rosa, teniendo que atacar desde abajo, y donde si no ocurren imprevistos, la gente de seisymedio presenciaremos in-situ como unos tiffosi más el paso de los corredores en lo alto del Finestre. Ultimo etapón antes de la única crono individual llana de la carrera. 31,5km por Milan para cerrar la corsa rosa en donde los escaladores puros tendrán que haber abierto hueco a hombres como Menchov, Kreuziger o el propio Contador si quieren ganar la carrera, aunque la gente que ocupe los puestos cabeceros de la clasificación, serán los que habrán llegado con fuerzas al final de esta trepidante y agónica edición.

Cansa sólo de leerlo. Esto es el Giro.


Grimpeur!

lunes, 9 de mayo de 2011

GIRO DE ITALIA 2011. Participación.

Acaba de comenzar uno de los Giro d’Italia más espectaculares de los últimos años, tanto por el durísimo recorrido como la interesantísima participación de este año, con corredores del nivel, sobretodo de Alberto Contador que ha ganado las ultimas 5 vueltas en que ha participado (3 Tours, 1 Giro y 1 Vuelta), del “Esqualo” Nibali (ganador de la última Vuelta España y podio del Giro) y Denis Menchov (con 2 Vueltas, 1 Giro y podio del pasado Tour). No podemos descartar tampoco a Michele Scarponi que llega en un momento de forma que asusta y de los españoles Joaquim Rodríguez e Igor Antón a los que le viene de perlas el durísimo recorrido de este Giro con poquísimos kilómetros de contrarreloj y 11 llegadas en alto, 7 de ellas en puertos de mucho nivel. Por último está por ver el rendimiento de un hombre top10 como es el checo Kreuziger que ha cambiado de equipo esta temporada para tomar el rol de único líder en el Astaná tras su paso por Liquigas a la sombra de Nibali y Basso. Favoritos no faltan, además todos han afirmado que van a por todas. Estos son los máximos favoritos.

Máximos Favoritos

· Alberto Contador (ESP) Saxo Bank
· Vincenzo “Tiburón” Nibali (ITA) Liquigas
· Denis Menchov (RUS) Geox
· Michele Scarponi (ITA) Lampre
· Joaquim “Purito” Rodriguez (ESP) Katusha
· Igor Antón (ESP) Euskaltel
· Roman Kreuziger (CZE) Astaná


Pero de entre los 207 corredores que ya han tomado la salida en Turín, encontramos hombres fortísimos que sin duda darán que hablar y tendrán un protagonismo importante, tanto cazaetapas, como hombres veteranos con un palmarés envidiable, sin olvidarnos de las sorpresas que surgirán a lo largo de estas tres semanas de carrera. Hombres a tener en cuenta y que tienen opciones de meterse en el top10 en Milán serán:


Outsiders y segundas espadas

· Enmanuelle Sella (ITA) Androni Giocattoli
· Stefano Garzelli (ITA) Acqua & Sapone
· Danilo Di Luca (ITA) Katusha
· Carlos Sastre (ESP) Geox
· Domenico Pozzovivo (ITA) Colnago
· David Arroyo (ESP) Movistar
· Cristophe Le Mevel (FRA) Garmin-Cervelo
· Yaroslav Popovych (UKR) Radioshack
· Fabio Duarte (COL) Geox


Por último hablando del Giro de Italia no podemos olvidarnos de las volatas. Aunque en esta edición los sprinters no tendrán muchas oportunidades debido al recorrido (tan sólo 6 o 7 posibles llegadas masivas), en Turín se han dado cita velocistas de primerísimo nivel como Cavendish, Petacchi o Farrar por encima del resto, pero Italia siempre nos depara encerronas y sorpresas en los finales así que no podemos descartar a otros hombres rápidos y habilidosos. Nuestra baza española será el cántabro Fran Ventoso que esperemos que tenga alguna opción en alguna de estas llegadas difíciles.

Sprinters


· Mark Cavendish (GBR) HTC-Highroad
· Alessandro Petacchi (ITA) Lampre
· Tyler Farrar (USA) Garmin-Cervelo
· Francisco Ventoso (ESP) Movistar
· Manuel Belletti (ITA) Colnago
· Borut Bozic (SLO) Vacansoleil
· Robbie McEwen (AUS) Radioshack
· Gerald Ciolek (GER) Quick Step
· Danilo Napolitano (ITA) Acqua & Sapone

Ha empezado el Giro 2011, la corsa rosa, tres semanas trepidantes que nos harán disfrutar durante todo este mes de mayo de ciclismo del bueno. En un siguiente artículo analizaremos el recorrido infernal de esta edición e incidiremos en las etapas claves que en este Giro’11 parece que hayan perdido la cabeza con esas 7 llegadas en alto más una cronoescalada. Un recorrido salvaje con puertos de más de 2000m y con carreteras sin pavimentar llenas de tiffosi. ¿Quién llegará de rosa a Milán? En tres semanas lo sabremos.


domingo, 8 de mayo de 2011

Escapada Zamorana

Me sorprendió escuchar de boca de algunas personas, palabras de asombro del tipo ¿a qué vais a allí, qué se os ha perdido? cuando comentamos nuestro plan para pasar el puente del 1 de mayo. Y es que no hace falta irse a una gran capital ni a sitios espectaculares para pasarlo bien, encontrar lugares preciosos y sobretodo compartir grandísimos momentos en compañía de tres de esos amigos que consideras familia. Zamora era nuestro destino, y lo cierto que el puente tanto para Rocí, Mon, Jose y yo, fue perfecto y no hubo ni un momento de pausa. El viaje, además tenía una importante connotación emocional para Rocío, por fin íbamos a su tierra y a su pueblo, Villárdiga. Muchos años oyendo el “arriba Villárdiga” y por fin lo podíamos hacer nuestro.
Nada más salir de Santander la noche del viernes era para la noche en Zamora ciudad. A nuestro paso por Villárdiga recogimos a David que ejerció de excelente guía todo el fin de semana. Pinchos y tapas por Los Lobos y pinchos y cachis en la Calle de Los Herreros. Y a mitad de noche un grandísimo paseo por el casco antiguo iluminado, vacío para nosotros, un paseo de esos mágicos en que pareces sumergirte en otra época. Mirador sobre el Duero, , las pequeñas iglesias románicas, la Catedral, el Castillo, la muralla, la Puerta de la Traición recitando y evocando al Poema de Mio Cid… Ya había cundido la noche, pero nos quedaba el resto de la madrugada para que cundiera mucho más en los bares de la calle de los Herreros y la Plaza Mayor, justo al lado de nuestro hostal.


La mañana del sábado, más bien el mediodía ya, fue un poco durilla, pero la comida que gustó a unos más que a otros, hizo recuperar energías y dimos el paseo de la noche a la luz del día. Incluso nos atrevimos a entrar al Museo de Zamora con un breve repaso histórico a la provincia zamorana. Entramos al Castillo contemplando las amplias vistas de la ciudad y tras un fugaz descanso en un mullidito césped, pusimos rumbo a Villárdiga. Villárdiga, pequeño y humilde, pero que nos llegó hasta muy adentro como esa auténtica ensación de seis y medio sobre siete. Pasamos a saludar por el bar y nos tomamos la primera de la infinidad de cerves que cayeron en Villárdiga. La noche del sábado, tras cenar y tomar algo en familia en la casa de Rocio, nos esperaba en el cercano pueblo de Villalpando donde la fiesta se alargó en el Aboleo, El Duende y demás hasta que el físico, que no las ganas, nos hizo no poder dar más.


El domingo amaneció lluvioso y habíamos planeado visitar las Lagunas de Villafáfila. David nos llevó en su furgoneta por caminos de esos que sólo puedes conocer con alguien de allí. Caminos estrechos, de tierra y bacheados por medio de los infinitos campos de Castilla que por esta ápoca tenían un colorido verde y radiante que lo convertían en un paisaje precioso. Las lagunas un auténtico vergel para los miles de patos que pudimos ver desde los observatorios ornitológicos y en la iglesia abandonada de Otero donde anidan los cernícalos primilla. Y después de convertirnos en ornitólogos, que mejor que irnos a tomar unas cañas y tapas a Benavente, que estaba en fiestas. Lo de las tapas de Benavente fue ya sublime. La cañas eran acompañadas por unas tapas espectaculares y muy baratas. Sesos, manitas y rabo riquísimos y en buena cantidad en bares con ambiente de toros. Cerramos nuestro periplo benaventano a media tarde con un chupito y una asomada al parque de La Mota en lo alto sobre los campos y el horizonte zamorano.


Ya en Villárdiga dimos un reparador paseo por el pueblo y el río respirando tranquilidad y paz, sin tiempo ni reloj. Y nos metimos en el bar que ya fue la guinda. Una, dos, tres… charlas y charlas… la gente del pueblo, entraba, después salía, entraban otros, y se iban, afuera tronando y granizando, y sólo quedábamos nosotros… siete, ocho… ¿van nueve?... qué más da, y es que es verdad, no importaba. Grandes momentos. Ya muy tarde ya, la última, pero en forma de copazo. Y fuera, tras la tormenta, el espectacular cielo estrellado de Zamora. Soñe con poder verlo y allá estaba. Realmente, el finde había merecido la pena por este cielo pero sobretodo por esta gente que estábamos compartiendo estos momentos y lugares.


La vuelta, con esa sensación de satisfacción por los buenos momentos vividos y la esperanza de volverlos a vivir, la hicimos tranquilamente parando en bonitos pueblos como Medina de Rioseco con el Canal de Castilla, su calle aportalada y las espectaculares iglesias. Y un poco más adelante avanzando entre castillos impresionantes como el de Montealegre y Ampudia dominando desde lo alto kilómetros y kilómetros de vastos terrenos de Castilla. Castilla, siempre con un hueco importante en nuestro calendario, un importante evento que nunca nos falla. Un sentimiento y un ambiente muy diferente a nuestra vida de costa y La Montaña , pero un ambiente que siempre cuando atravesamos nuestros puertos de montaña y nos adentramos en la humedad y niebla de nuestra tierra, sentimos que nos ha reportado algo muy importante, algo que simplemente nos ha marcado y que es algo que nos hará volver.


Grimpeur!

domingo, 24 de abril de 2011

Globeros en el Monte Caballar

Aún no me explico cómo conseguimos juntarnos un grupo de 6 bicicletas de montaña para hacer una excursión, pero llegado el día, ahí estábamos los seis, dispuestos a disfrutar de un bonito día de Jueves Santo. Con las bicis cargadas en las bacas, los dos coches que formaban la expedición partimos intercomunicados mediante walkies hacia los valles centrales de nuestra región, destino el Monte Caballar, situado en el corazón de Cantabria entre los valles de Toranzo, Villafufre, Carriedo y Cayón.


Las previsiones de tiempo no eran muy buenas, y en la salida desde el Alto San Martin hacia algo de fresco. Pero ese destemple se nos quitó rápidamente cuando empezamos a afrontar las durisimas rampas de acceso al circuito del Monte Caballar. El recorrido, en forma de ocho, mantenía más o menos el desnivel rodeando todo el monte, pero para llegar a él desde el Alto San Martin había que superar un kilómetro de rampas muy duras. A esto le tuvimos que añadir un pequeño despiste que nos obligó a ascender una parte por un camino de tierra. Bicis en mano, conseguimos llegar. Ese momento fue todo un éxito para el grupo.




Recorrido y perfil de la ruta del Caballar


Ya con las magníficas vistas que nos brindaba el viento sur sobre el Valle de Carriedo comenzamos a recorrer el primer ocho hacia el este. El primer tramo favorable, se volvió en nuestra contra por el lado de Cayón para nuestra condición de globeros. Había que recuperar el desnivel perdido por el otro lado y aunque la pendiente era muy suave, la inexperiencia de algunos de nosotros casi nos cuesta caro. Pero poco a poco y con paciencia superamos este tramo y cerramos la primera mitad. Sorprendentemente, los miembros del grupo que más estaban sufriendo quisieron continuar echando mano de raza y persistencia. En su primer contacto con la bicicleta pudieron darse cuenta que la cabeza muchas veces tira más que las piernas, que aunque claro que sufren, siempre pueden seguir adelante un poco más. Al revés sería imposible.



El segundo ocho fue mucho más cómodo y no dejamos de disfrutar durante todo el recorrido del trayecto. Además, las nubes que iban a llegar no aparecieron y un radiante sol empezó a pegar con fuerza quedándose una tarde espectacular. Vistas a Santander y al valle de Cayón entero. Más adelante se descubrían las chimeneas de las industrias de Torrelavega y todos los montes medios cercanos a la costa. Fuimos cambiando nuestra orientación que miraba al oeste hacia el sur poco a poco descubriéndose todo el Valle de Toranzo con Corvera en primer plano. Otro giro hacia el este y último tramo con solazo atravesando los pinares y eucaliptales del Caballar, pero también jóvenes robledales y abedulares. Paisaje precioso.





Vistas del Valle de Carriedo desde Caballar


Tras unas cuantas horas de ruta, completamos el circuito llegando al Alto San Martín donde una riquísima cerveza premio nuestro esfuerzo. En el bonito enclave de la Presa de Puente Viesgo, comimos nuestros bocadillos y alguno incluso se baño. Qué gran día se había quedado. Una quesada en Alceda y para nuestras casas previa parada en Corvera de Toranzo. Una gran sensación reinó en todos nosotros que, aunque cansados, sabíamos que habíamos aprovechado este día de una forma inmejorable.


Grandes amigos en un gran día, al que le siguió una gran noche con grandes hermanos.


Grimpeur!

viernes, 25 de marzo de 2011

Cerves y Traqueteo

Se trata de una combinación perfecta, cervezas en compañía de buenos amigos unidas a un continuo traqueteo y balanceo de tren, tranvía o cualquier cosa que se mueva por raíles, cuanto más imperfectos mejor. Grandes momentos en días lejos de casa como estos días que acontecieron en la ciudad eterna de Roma.


El periplo romano, sorprendentemente, comezó sobre raíles. Primera noche en Roma y primera fiesta en un tranvía recorriendo todo Roma. Algo único e inimaginable. La sensación del traqueteo de un viejo tram, en el que Tonino ha de bajarse para cambiar las vías, avanzando directo al Colosseo romano iluminado e inmersos en una gran fiesta Erasmus, no tiene parangón. Increíble experiencia.


Y es que es la vida Erasmus, una vida que cada día te sorprende y cada día es una vida diferente. Dos años después del Erasmus belga del que escribe, tocaba responder visita. Roma. La fecha fue elegida con miras imposibles y de ensueño que al final no pudieron alcanzarse, pero de una cosa salió otra completamente brutal, un condominio del bueno en el que nos juntamos una buena cantidad de amigos y gente de Santander dispuestos a quemar Roma como Nerón y a disfrutar de la ciudad eterna recorriendo su historia grabada en cada una de sus calles y lugares.


Venidos de Torino, el reencuentro se produjo en Colli Albani y las caminatas bañadas en cerve se sobrevinieron desde el primer día. Todos y cada uno de los lugares de la Roma mágica y cultural, más mágica aún que otras veces. Gelattos, pizzas y raviolis en el Trastevere. Iglesias y Basílicas con santos y reliquias. Cúpulas gigantes subidas a pie y vistas inigualables. Fuentes y Fontanas. Monedas al aire para volver. La casa de Giussepe de Calasanzio e himnos de colegio. Obeliscos entre el barroco de Bernini. Los restos y edificios en pie de la Roma Imperial de hace más de dos mil años. Los adoquines sobre los que se corría la Maratona di Roma el domingo. Las gentes de todo el mundo con zapatillas y algún loco hasta en chanclas en pleno marzo. Y como no, los buses y metros con birra en la mochila conociéndo la Roma profunda y cotidiana.

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Perdiendo la noción del tiempo nos sumergimos en el Erasmus romano. Vino frizzante, porteros, cánticos e himnos del Toro. Caos perfecto de sartenes, barras y carteles. Lunas llenas inmensas. Felicidad absoluta. Erasmus. Y a los dias siguientes de salir, en pie a visitar y no perder un segundo. Pasta y gnocchis de olla común y a patear con pies maltrechos. Ruinas romanas y puestas de sol en el mar Tirreno. Y entre medias, traqueteo y cervezas. Cerves y traqueteo. Birra Peroni vs birra Moretti, y de premio alguna que otra Duvel para recordar aún más esa vida en Bélgica de hace dos años.

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Y todo compartido, compartido con amigos de esos de abrazo de verdad. Pocos días, cansancio extremo. Aislados del mundo y del tiempo. Felicidad, erasmus. Despedidas fugaces y vuelta a la realidad. Llega lo realmente duro, recuperarse de cinco días infinitos, haciéndose infinitos cada día que pase hasta hacer que vuelvan de nuevo. ¿Volverán? Ya se está gestando lo que será la próxima huida de la realidad absoluta. Ya se están cerrando los ojos para volver a empezar a soñar.

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Grimpeur!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Reencuentro con la MTB. Por los montes de Vioño de Piélagos

Tras muchos años en el olvido, llegó por fin el día de desempolvar aquellas bicicletas de montaña con la que alguno de nosotros comenzó a hacer sus primeras kilómetradas sobre una bici. La lesión del pie me alejaba de las rutas a pie y de la montaña pero por fortuna no suponía ningún inconveniente para andar en bici, y ¡qué mejor que juntar estas dos pasiones que nos mueven!

Con una flamante bicicleta nueva, Chisco propuso hacer una saliduca en bicicleta, a lo que Jose y yo no dudamos en apuntarnos. El dia salió espléndidio, soleado y hasta con calor. La casa de Vioño de Chisco sería el campo base y punto de partida a donde llegamos con las bicicletas en la baca del techo del coche como auténticos cicloturistas. Despues de preparar todo y dejar la comida que nos esperaria a la vuelta dentro, iniciamos la marcha: directos al monte por la misma pista que salía desde la casa. Enseguida se empinó y se complicó hasta el extremo de tener que echar pie a tierra. El barro y la pendiente hacían imposible subir montados por lo que realizamos buena parte del ascenso porteando las bicis a pie. Siempre entre extensos eucaliptales fuimos ganando altura, descubriendo las vistas sobre Vioño y Renedo. La travesiá a pie nos permitió también reconocer varios rastros de animales con huellas de un tejón y algún jabalí. Por fin comenzó a suavizar y a mejorar el terreno y pudimos pedalear. Habíamos alcanzado la máxima cota de la ruta. Atravesando eucaliptales y eucaliptales, cuyas ramas filtraban los rayos del intenso sol dando una belleza inusual a este tipo de masas arbóreas, comenzamos a bajar hacia la vertiente de Polanco, cada vez por caminos con mayor inclinación.

El terreno se volvió a embarrar y Jose pudo disfrutar de sus dotes técnicas para el descenso. La bajada fue divertida y ya casi abajo nos encontramos con una encerrona de barro, fango y agua en los que las bicis se sumergían hasta casi los ejes de las ruedas. No sin difcultad superamos este tramo y aparecimos en un enclave con decenas de instalaciones mineras. Eran las captaciones de sal de la Solvay. Por pistas muy cómodas llegamos al bonito pueblo de Soña donde despachamos un rato con un simpático vecino que nos indicó la pista para regresar a Piélagos, llegando a la Virgen de Valencia. Iniciamos de nuevo una subida, pero esta vez por un buen firme y sin rampas duras. Con tranquilidad y disfrutando alcanzamos la divisoria y nos tiramos hacia abajo sin dudarlo. Enseguida habiamos llegado a la iglesia de la Virgen de Valencia. Ya estábamos en casa donde nos esperaba una buena comida. Cerramos el circuito en poco menos de dos horas habiendo disfrutado de la bicicleta, el monte y un buen dia en compañía de buenos amigos. Tras limpiar las bicis, completamente embarradas, los aperitivos y la caña, junto a la abundante comida en medio del jardín y el maravilloso sol, fueron el merecido premio a este día que seguro se repetirá.

Virgen de Valencia

Grimpeur