miércoles, 20 de julio de 2016

TRIATLÓN DE SOMO 2016. Nuestra pequeña Vitoria

Domingo de julio. Para muchos del equipo hoy era un día especial, hoy era Vitoria, en distancia Full o Half, era el objetivo de la temporada. Sin duda el sentimiento Costa Quebrada viajó a tierras alavesas y dejó su sello. Desde aquí la enhorabuena a todos!! Para otros, este día no dejaba de ser especial tampoco. Hoy era Somo! Nuestra pequeña Vitoria, pero que para mí es un fijo en el calendario.

El Triatlón de Somo es un triatlón popular, cortito y fácil en la que la mayoría de los participantes son populares, el primer triatlón para muchos (otros no tuvimos tanta suerte y nos echaron al agua en Los Locos en Suances jejejeje). Pero Somo es un triatlón al que me encanta no fallar pues se respira un ambiente de lo más puro que es para mí el triatlón. Se respira buen ambiente, ganas, ilusión, nervios, compañerismo, emoción y reencuentros. Me encanta Somo.

Este año, la hora de salida se adelantó mucho, 9am. Vaya madrugón y vaya ganas... pero a Somo hay que ir. Una mañana preciosa la verdad, solazo. Con el tiempo un poco justo, no soy muy magrugador, y además me quedé a ver el encierro de Pamplona, para recordar el Half de mayo que atravesaba el recorrido del encierro. Aparqué junto a los hermanos Aja, Porti y Sigler, compañeros del Camargo. Y con ellos metí la bici y nos dirigimos hasta el puente de Somo. No pude disfrutar mucho de la previa por el madrugón con mis compañeros del Costa Quebrada, Tato, al que conocí aqui hace un año cuando me saludo casi en meta y me dijo que leía mis crónicas, Calon que reaparecía, Yaiza que debutaba este año... Ya en la rampa de salida les saludé pero no tuvimos mucho tiempo para charlar. Este año mi objetivo iba a ser hacer el bautismo triatlético a tres amigos mios, pero a lo largo de la semana, uno a uno, se fueron tirando del barco. Una de mis ilusiones es enseñar a amigos míos, lo que se vive y lo que se siente dentro de un triatlón. Como no vinieron, la estrategia tuvo que cambiar, y no me quedaba otra que.... ir a tope y a ver hasta donde llegaba.

He corrido muchos Somos, y siempre había salido muy conservador, ya que los primeros metros de la natación son un poco delicados con el giro en la zapata del puente. Este año me iba a meter en el meollo, a ver qué pasaba. Y así hice. Por el interior y alante jajaja a lo loco. Me había dado tiempo a ver, en el breve calentamiento, que este año la marea estaba lo suficientemente alta para no cortarnos con las rocas y mejillones del fondo, así que no había peligro. Salida!!!

A tope salí con todo y di el giro sin demasiadas apreturas, muuuy buena salida, ahora a por el largo del embarcadero. Me costó mantener el ritmo pero sabía que eran sólo 600 m. Lo peor fue el sol, muy bajo y justo enfrente, por lo que no se veía nada nada. A seguir al de delante y confiar que no se pierda! La natación fue buena, siempre hay sensación de poder nadar más rápido, pero dentro de mis limitaciones, nadé bien, aunque esta vez no pude disfrutar viendo peces ni el paisaje jeje.

Salida del agua por el mítico pasillo que forma la gente animando. Y a por la bici. En la primera subida saliendo de Somo es donde hay que cazar a cuantos más nadadores mejor y llegar al llano para formar un buen grupo. A mitad de subida vi un trimono naranja a lo lejos y regulé para darle caza justo arriba. Era Tato, que además iba acompañado por Pablo Martínez, Sordo del Santander y alguno más, como era mi ex-compañero de la UC Iñaki Galilea. Era un buen grupo. Y lo fue!! Nos entendimos muy bien, y generosos fuimos dando relevos cortos alcanzando a gente. Cogimos a un grupo en el que rodaba Nuria Aja y la invité a coger rueda para que, arropada por el grupo, intentara luchar por la carrera, o al menos por el podium.

En el giro en Galizano, vi que rodábamos en un grupo bastante delantero, sólo precedido por un par de grupos y algún triatleta suelto. Qué bien vamos. Me motivé y en la vuelta, tiré un poquito más que el resto con ambición. En la bici me lo paso bien. Además vi que venía un grupo por detrás tirado por los Polanco.

Estos no nos cogen, arengué a mis compañeros de grupo. Y llegamos a Somo. Transición rápida y a correr a lo loco! Tato se quedó un poco atrás, pero Iñaki aguantó muy bien mi ritmo. Dos vueltas por Somo, exigiéndome y acabando fuerte junto a Iñaki, con el que crucé la línea de meta en el puesto 20º, mi mejor Somo. Fernández Divar hizo carrerón y me ganó! Poco a poco fuimos recibiendo al resto de compañeros y amigos. Nuria hizo tercera! Enhorabuena, y Yaiza quinta!!! Vaya maquinón en su primer tri este año!! Un poco más atrás llegó Cris Ruiz, siempre disfrutando. Tato, Calon, Rolando, Rico y el resto de conocidos. Esta era nuestra pequeña Vitoria!!


Qué bien nos lo pasamos y qué ambientazo. Esto es triatlón, buen ambiente en contacto con el medio natural. Eran las diez de la mañana y ya teníamos los deberes hechos con todo el domingo por delante y la moral y la alegría por las nubes. Hasta el Somo que viene, pero antes... siguen los triatlones, las carreras y las ganas de pasárnoslo bien! 

Grimpeur!

Triatlón de Laredo 2016. Carrerón

Sábado de junio, a las 6am en pie para ir a trabajar, el día de venta, día duro, y por la tarde todo un señor triatlón, el Triatlón de Laredo 1,5+38+10 km. Todo indicaba que no iba a estar a tope, eso sí, las ganas al máximo, no podía faltar, y un nutrido número de integrantes del equipo dispuestos a disfrutar de esta preciosa carrera, las más bonita, para mí, después de Suances, en su sector de bicicleta sobre todo, y en su post carrera.

Tuve que comer en el descanso de las 9:30, y en el coche sólo me dio para un plátano, una cocacola y una napolitana. No había tiempo que perder pues iba con el reloj justísimo para llegar a meter el material a boxes. Suerte que contaba con el apoyo de un equipazo que me cogió el dorsal y la camiseta y me esperaba a la entrada del control del material, todo situado en el nuevo Puerto de Laredo.

Estaba dentro, y hasta con unos minutos de margen para disfrutar con los compañeros, todos situados juntos en los boxes de barra que había preparado la organización. Risas, foto de equipo y al pantalán, desde donde nos tiramos para la salida en el agua.

Triatlón Costa Quebrada, Laredo 2016
Sin muchas pretensiones, no me coloqué especialmente adelantado entre los más de 200 triatletas. Qué bonito es esto que hacemos. El circuito de natación era diferente a otras pruebas. Había que salir del puerto, una vez superada la bocana, salvábamos dos boyas ya en el abra de la Playa de La Salvé para volver al puerto, dar una vuelta a la dársena de los barcos de pesca y volver a la del puerto deportivo donde salíamos del agua. Muuuy entretenido, y mucho caos, sobre todo después de salir del puerto donde las aguas calmadas dentro de los muelles, se volvían en mar picada por el viento de mar como cuando sopla nordeste en el Sardinero. El sol al Oeste hacía que no se viera mucho tampoco. Vaya locura de salida jajajaja, no sabía ni donde estaba, el caso es que me lo estaba pasando bien, intentando encontrar una enfilación. En aguas abiertas creo que nado mejor, en relación al resto, que en las calmadas, y me encontré a gusto. Giro de las dos boyas frente a La Salvé y vuelta al puerto. El sector era de 1500m pero no se me hizo para nada largo. Recuerdo enfilar perfectamente el espigón de estribor, mientras lo ancho del grupo tendía a entrar por el centro. Yo ajusté y pasé pegado a la escollera desde donde se apostaba parte del público. La vuelta a los muelles de pesca los pasé fijándome en los barcos de pesca, seguro que alguno de estos traerá los bonitos que me tocará cortar esta temporada, pensaba. Dimos la vuelta a los muelles y volví a enfilar a la perfección el último muelle que teníamos que rodear para llegar al puerto deportivo. Ajustando en las esquinas, ya con la mar plato con la protección de la inmensa obra, veía hasta la cara de la gente aplaudiendo arriba. Último largo y hacia la alfombra roja. No sabía cómo había nadado, pero me lo había pasado pipa!!
Y al salir vi que salía justo por detrás de mi compañero Jandro, y muy cerca de Manolo. Ni a posta lo hubiéramos hecho mejor. Transición y a por la bici, que vaya bici más bonita nos esperaba. Cinco altos con drafting, el Alto de Laredo, Alto de Candina y vuelta, para subir otra vez el de Laredo. Girar en la rotonda y dar otra vuelta hasta Candina y ya para Laredo. Me encantaba el perfil a mí que me van los repechos. Dejé a Manolo en las calles de Laredo y empecé a tope la primera subida, era el momento de remontar todo lo posible y coger un buen grupo. Pero madre mía cómo subí. Se me fue un poco la pinza porque pasé por lo menos a 20 triatletas, gente tan fuerte como Pablo Martínez o Cesar Bolívar a los que invité a seguirme, pero no pudieron, como tampoco pudo mi compi Jandro con el que podría haber hecho un buen grupo. Pero hoy tenía el día y yo todo para arriba. Me sorprendió mucho mi ritmo, sobre todo después de todo el día, pero pensé, hoy a morir, hasta que pete. Pasamos Liendo y en la primera subida a Candina me pasaron Davizuco del Polanco y Nieto del Campoo, los dos únicos que me pasaron, intenté seguirles pero estos si que tenían mucho más gas que yo, sin embargo, yo seguía pasando a gente, y poco a poco fuimos conformando un grupo muy bueno, con Sastre del Ozono y otros corredores vascos y del Triflavi. Giro en el cono y vi que Oli andaba bastante adelante, tirando también de su grupo jaja. Por detrás Jandro, Juanillo y los demás. Formamos un grupo tan bueno que en la bajada, ya por Liendo, dimos caza al grupo del que tiraba el joven corredor del Polanco, que volvió a irse, pero absorbimos al resto, entre ellos Alejo que se quedó conmigo. La estrategia seguía siendo la misma, a tope hasta que pete, y lo curioso es que no me hundí en ningún momento. La segunda vuelta fue más "tranquila", o más estable mejor dicho. Nos mantuvimos un grupeto de cinco triatletas y alguno más haciendo la goma como Alejo, y afrontamos la última subida, donde me hizo gracia el compañero de un par de compañeros de fuga que me dijeron, "Martín, el día que cambies de bici vas a volar", y el otro me decía, "O limpiala al menos" jejejeje. "No me calentéis, que esta bici tiene para rato jeje" Mi bici de toda la vida! Ocho años tiene la Gavia!!

Bajada a Laredo, qué bien me lo estaba pasando, y que carrerón me estaba saliendo. Ahora había que poner el broche final con los nada menos que diez kilómetros finales, todo llanos, lo que obligaba a imprimir un ritmo alto sin descanso. A ver cómo respondían las patucas. Y respondieron bien. Bien no, genial.

No tarde en encontrar un ritmo que era muy bueno. Había que dar dos vueltas a los espigones, y ví que tenía a Oli, que rodaba primero del equipo al alcance. Pero recordé las palabras de Juanillo: "Cabeza" y en ello estuve pensando todo el sector, concentradísimo y cuidando las piernas manteniendo siempre el mismo ritmo sin cebarme, pero yendo para nada lento. 


No tardé en cazar a Oliver antes de completar la primera vuelta. Cabeza, cabeza que queda mucho. Pero sorprendentemente me encontré muy a gusto y se me pasó muy rápida la segunda y última vuelta. Vaya carrerón que me estaba saliendo y de principio a fin. Gran natación, grandísima bici, volé, y carrera a pie muy muy seria sin ningún bajón. Todo en 2h 21', el tiempo que tardé en cruzar el arco de meta de este triatlón de Laredo, probablemente el mejor triatlón que me ha salido nunca deportivamente hablando. 





Posición 55º, increíble, y primero del equipo, seguido de Oli, Juanillo, que remontó a pie, y Alejo que entró acompañado de Jandro. Los ánimos de Aitor Beldarín compañero de batallas en Pamplona me hicieron mucha ilusión, así como los de Chuspi desde la barrera, y sobre todo los de todos mis compañeros y amigos cuando nos cruzábamos. Carrerón y ambientazo. El equipo sublime, octavos de 19 equipos y sextos cántabros.



No podía faltar la jarrota helada de cerveza después, como ya es tradición, y el mega día acabó con una cena de empresa que se alargó hasta las siete de la mañana. ¿De dónde saco las energías? Ni yo lo sé... quizá en la ilusión de hacer  lo que me gusta y con pasión. Me encanta esto y compartirlo con mis compañeros y la gente que me sigue, y en la Tierruca, que es una maravilla. A seguir disfrutando, y a guardar esta carrera como una de las mejores que me ha salido nunca. 


Grimpeur!

lunes, 13 de junio de 2016

Triatlón de Suances 2016, el primero de muchos

Un año más llegaba el triatlón más bonito de Cantabria, estrenando la temporada traitlética en la región. Algunos ya habíamos hecho el primero en Pamplona, ahora tocaban los de casa. Los duatlones habían ido bien, el equipo Triatlón Costa Quebrada había logrado puntuar para el circuito, en el triatlón no nos vamos a quedar ahí, como se vio en Suances, en el triatlón íbamos a dar guerra, además de la nota! Todo al naranja, hoy ya sí, todos uniformados como una familia.

Buenísima participación del equipo aunque no hubo tiempo para mucha previa. A las 9:20 am las chicas ya estaban en carrera, y con prisas como siempre, entré de los últimos en boxes y bajé corriendo las escaleras de los Locos. Imagen preciosa, mística e imprescindible cada año. Aquí debuté y aquí sigo.

Breves indicaciones de Fede. 1.200 m nadando, las boyas no se veían, había que girar "por detrás de la montaña" como decía Fede jeje. A estos le seguirían 33 kms en bici con circuito cerrado al tráfico y doble ascensión al Alto de Ubiarco, para acabar con los 8 kms finales rompepiernas a pie. A por el agua!

Siempre por el flanco derecho, pegado a las rocas, salí bastante bien, a los pies de mi compañero Cesar Herrera, hasta el viraje tras las rojas del acantilado, que este año no tenían mucho peligro, la marea estaba lo suficientemente alta y el mar como un plato. Además, las aguas cristalinas, eso sí, este año no ví muchos peces, pero vaya paraíso y vaya lujo nadar aquí. Pronto perdí los pies de César y de su grupo y me ví sorprendentemente sólo. Había salido demasiado bien y ese no era mi pelotón. Poco a poco, nadando tranquilo me fue alcanzando gente. La primera boya, escondida, estaba lejísimos a la derecha de las rocas mar adentro. Nos metieron muy adentro este año. Pues nada, a nadar! Sin embargo no encontré fuerzas en los brazos. Mala semana y mucho cansancio, cero entreno en el mar y tocaba pagarlo. Pero bueno, qué mejor que las aguas de Los Locos para curarlo todo. Me limité a seguir mi ritmo de crucero, sin forzar, no daba para mucho más, o mi cabeza no estaba con tantas alas como otros días. Boya, boya, con algún encontronazo con algun nadador dando martillazos, pero bueno, me libré de él abriéndome después de la ultima boya. Último largo directo a la playa, y pensando en mis cosas, empecé a disfrutar un poco más. Completamente sólo me dirigí a la playa de forma perpendicular, mientras veo que la gente navega un poco más en diagonal. Yo por mi lado, creo que es mejor, qué pena que este año no hubiese olas. Y llegamos a la orilla.
Salida del agua justo por detrás de Manolo, que alegría compartir carrera y en qué momento. "Yo sólo me saco la licencia para subir corriendo estas escaleras Manolo" le dije. Y para arriba me tiré, coincidiendo con De Pablo, con Edu el del Triflavi, y la gente animando y Ana y Yaiza haciendo fotos. A pesar de no haberme encontrado del todo a gusto nadando, vi muchas bicis en boxes. Me quité el neopreno, me puse el casco, botines y dorsal y a la guerra, viendo que Juanillo estaba en boxes también. Le animé y salí para afuera. A ver qué tal, la verdad que el circuito en bici es perfecto para mí, me encanta, con continuos repechos y dos subidas a Ubiarco, una subida durilla pero no muy larga. Hacía bastante ya desde Pamplona y la última semana la había dejado pasar en blanco, sin embargo la anterior vine aquí con mis hermanos a base de hachazos, y yo creo que me puso a punto para lo de hoy.

Con calma superé el tramo de La Tablía y Tagle, pasando a bastantes triatletas entre ellos Tato, el chico de rojo con el que acabé el Tri de Somo del año pasado. Hoy compartíamos colores. Sabía que Juanillo venía por detrás, pero sin mirar atrás, subí el duro repecho del pueblo de Ubiarco y comencé la ascensión de Ubiarco con muy buenas sensaciones, cadencia y empezando a disfrutar de verdad de mi triatlón favorito. Pasé a Pacheco que iba tocadete del estómago y tiré con muy buen ritmo para arriba. Qué paisajes y eso que hoy no lucía el sol, sino que hacía un día nublado de bochorno. Nada de viento, perfecto para la bici y los prados verdes estaban impresionantes con el contraste azul del mar que se iba viendo más grande a medida que subíamos. Coronamos Ubiarco con ya Juanillo a mi estela, y pequeño descenso hasta la rotonda de Santillana donde nos cruzábamos y animamos tanto a los que iban por delante como los que iban por detrás del equipo. Aquí estaba el corte, una lástima que Nanduco no superó el corte. Giro de 180º y a subir otra vez. Una niña iba contando a los que pasaban e iba el 83º, aquí Juanillo se me fue un poco, me echó la bronca de cómo había subido Ubiarco, esto era muy largo y "hay que ir con cabeza" jajajaja, pero en la bajada me tiré para abajo para alcanzarle, cosa que me costó, arriesgando un poquito en las rotondas de los pueblos, todas eso sí, muy bien vigiladas y señalizadas. Desde aquí mi enhorabuena a la organizacióny a todos los voluntarios. Comenzamos la segunda vuelta que era más corta. Juanillo me esperó un poco en el repechón de Ubiarco, y ya fuios juntos lo que restaba de sector. Íbamos muy bien, y no recuerdo que nos pasara nadie. Cómo nos lo estábamos pasando! Hablamos un poco, le pregunté que qué le parecía el triatlón... "muy duro" me dijo... yo le hablaba de lo bonito que era! cada uno con su locura jeje! Subimos muy fácil la segunda vez el Alto de Ubiarco, qué bien me estaba encontrando, e iniciamos la bajada! Lo teníamos! Me tiré a lo loco para abajo probando posiciones aerodinámicas, cómo se nota! y ya entre rotondas, pueblos y repechos llegábamos al Faro de Suances poniendo cara de foto ante las numerosas fotógrafas.

Grandísimo sector, gran ritmo y regulando perfectamente, y una vez más compartido! Nos bajábamos de la bici todo locos en cuarta y quinta posición del equipo tras César, Oli y Alejo. Por detrás llegaba cerca Martín. Vamos a darle. Juan me dijo que le siguiera, pero salí yo con más ritmo. Siempre me pasa, luego sabía que me pasaría. Formamos un grupete bastante bueno, pero ya en el tramo de carretera que era un subibaja constante, Juanillo metía la directa y me dejó. Yo no iba mal, pero es que cómo iba él! Momentos bonitos junto al mar donde nos cruzábamos todos, nos saludábamos y animábamos. Buen rollito el que hay en este deporte, casi todos nos conocemos y siempre alegra una palabra de ánimo, una mano que te choca o simplemente una mirada cómplice con una simple mueca que dice mucho en esos momentos de sufrimiento. El bochorno apretaba y el terreno era duro. Bueno... voy quinto del equipo y los cuatro que van delante van como toros pensé, me "relajé" un poco y me limité a mantener el ritmo. Sin embargo, no podía bajar los brazos porque yo era la bala en la recámara del TCQ. Me crucé con todos mis compañeros... César, Oli, Alejo, Juanillo, Martín, Lebrón, Tato, Pacheco, Aitor, Manolo y tuve la suerte de girar el cono con el gran Güelu, otro momento compartido con Guti. Sólo faltaba de hoy Nanduco. En las cunetas estaban Peter y Yaiza que animaron mucho.

Última vuelta. Juanillo iba encendidísimo... a por Oli!! me decía! Y le veía alejarse más y más y fue cuando casi al llegar al último cono, vi que me había acercado mucho a Alejo. Mierda!! me va a hacer sufrir éste! voy a tener que ir a por él jejejejeje!! y apreté. Buenísimas sensaciones, no iba tampoco suelto para nada, pero iba rápido y lo que es más importante, sin ningún dolor, sólo el sufrimiento del ritmo y el calor del día! Estaba a tiro pero me iba a costar porque tampoco iba parado. Al final le di caza justo antes del último repechón que nos daba acceso a la zona del Faro. Le invité a seguirme pero en la rampa vi que se quedaba, y tiré para adelante porque era yo ahora el cuarto del equipo. Y así acabé la carrera. Apretando los dientes por el naranja. 59º de 159 no está nada mal. Pero lo mejor las sensaciones de haber ido de menos a más y habiendo hecho una grandísima bici.

Reencuentros, charlas y abrazos tras cruzar la línea de meta, recibiendo a los compañeros y amigos. Carrerón de todos, César como jefe de filas, Oli como un avión, Juanillo a lo Homer sin cabeza, Alejo que me va a costar ganarle otra vez, Martín al que es una alegría volver a ver en carrera, a los nuevos compañeros que conocía con la ilusión del equipo, Manolo pasandoselo mal como siempre jaajaja, y Aitor y Guti míticos donde los haya. Nanduco se reservó para la jarra de Laredo, y Peter y Yaiza incondicionales a los que les esperan grandes tris este año también. Sin olvidar al resto de gente del tri, Javi, Fdez-Divar, Íñigo, Jorge y demás... muchos locos! Sin reloj, disfrutando del momento y de la gente. Momentazo con la llegada del Güelu y la foto de equipo que aún no ha salido a la luz pero seguro que es un fotón, y será la primera de muchas este verano. Cañas, rabas, charlas y risas para acabar un gran día, una vez más, en Suances, mi triatlón favorito y el más bonito de Cantabria!

Y esta semana más que viene Laredo! y llano, llano no es jajajajaa! A por ello!!  qué bonito es este deporte!

Grimpeur!!



jueves, 19 de mayo de 2016

HALF PAMPLONA. Un sueño hecho realidad

Muchos meses de sueños, de entrenos, de miedos, de ilusión… hasta que pasaron los días rapidísimos hasta el día del año: 14 de mayo, Half Triatlón de Pamplona. Triatlón con distancia medio Ironman 1,9 kms a nado, 85 km en bici y 20 kms a pie. Todo un reto personal. Sería la segunda vez que me atrevía con esta distancia después de aquel Triatlón de Buelna 2010. Aquel año, preparando el triatlón en mi último junio de universidad y siendo aún jovencísimo, no me fue muy bien. Me salió 5h 46’, pero lo peor fueron las sensaciones y el sufrimiento que pasé sobre todo durante todo el último sector a pie donde colapsé y me salió una media maratón de más de 2h 15’ y un pajarón de espanto que tardé en recuperar hasta la noche. Recuerdo que nada más llegar pensé… no vuelvo hacer otro ni loco. Pero fueron pasando los años, una larga lesión me hizo tener más cabeza, poco a poco fui haciendo más el cuerpo a la larga y, sin parar de disfrutar cada carrera, me volvieron las ganas de quitarme esa espinita que aún tenía clavada desde 2010 para repetir y disfrutar, ahora sí, de un medio ironman.



Pamplona era el destino. Y encima Pamplona. Mi madre y mi familia vienen de aquí. Nunca había corrido en Navarra, y que mejor manera de homenajear a mi apellido con este precioso Half Pamplona que celebraba su segunda edición. La carrera tomaba una connotación emocional increíble, la distancia y el lugar. En noviembre, ya estábamos apuntados. Vamos!!!

Con la preparación a pie para la Media Maratón de Santander en marzo gracias a Planes Deportivos, tenía gran parte del camino preparado. Sólo tuve que mantener el gran nivel que había conseguido. Ahora bien, mis miedos recayeron sobre la bici, que hasta marzo no había tocado. Las vacaciones hicieron que pasaran los días de forma vertiginosa, y yo sin kilómetros en las piernas, pero en abril acumulé tappones por Cantabria, disfrutando de las carreteras de la Tierruca y con el objetivo acechando. Sorprendentemente alcancé rápido un nivel de forma digno que me hacía llegar a Pamplona con  garantías de acabar el triatlón dignamente. El sector de natación me lo tomaría como un trámite, sabiendo que superaría los 1900 metros sin problemas sin importarme el tiempo. Todo preparado!! Pero la experiencia de aquel Buelna 2010 no me dejaba perder el respeto a la distancia. Qué nervios.

Gracias a Puy, el viernes establecimos el campamento base en Cirauqui. Juanillo, Oli, Nanduco, Aitor y yo correríamos. Puy, Inés y la espartanuca Inés estuvieron ahí todo el finde semana para hacer posible con sus ánimos y la compleja logística este sueño. Buenos momentos cenando en Puente La Reina, en el desayuno, preparando los bártulos con la motivada para plantarnos a medio día del sábado en el Pantano de Alloz.

Nunca había participado en un triatlón tan numeroso, 800 participantes. Una pasada de organización. Nadábamos en Alloz, para ir en bici hasta Pamplona después de 85 kms hasta la Plaza del Castillo, y una vez allí correr la media maratón por todo el centro de la ciudad, las murallas, la ribera del Arga y los lugares más emblemáticos de mi segunda ciudad, la Cuesta de Santo Domingo, el Ayuntamiento y la Estafeta como en los encierros. Esto va a ser increíble. Ya se habían acordado de mí el año pasado Juan Espino y Luis Lopez. Significaba muchísimo para mí y hoy estaba aquí. Pero aún no, aún había que superar la natación que no iba a ser fácil y la temida bici con las dudas si llegaba con suficiente preparación para este reto. Y ese era el reto a priori, acabar dignamente. Si todo iba bien me saldrían 5h 30’, pero el reloj era lo de menos.

Empieza la carrera!! A pesar de la numerosísima participación, la salida fue tranquila por un estrecho pasillo. La dificultad estaba en la temperatura del agua. Hubo rumores de que estuvieron a punto de suspender el sector por el frío. 13 grados. La primera sensación nada más tocar el agua fue de que estaba helada, pero no tardé en encontrar ritmo, abierto por la derecha, ya que levanto la cabeza hacia la izquierda, y en ningún momento lo pasé mal por el frio. La licra de cuello que decidí llevar por dentro me vino muy bien. El campo de boyas constaba de cuatro boyas en forma de rectángulo que había que dejar a hombro derecho. Muy cómodo fui superando las boyas, pensando como siempre en mis cosas, disfrutando de la belleza del pantano e intentando seguir alguna referencia entre tantos gorros rojos. Así que seguí el gorro blanco de una chica con la que hice prácticamente todo el sector sin golpes ni apreturas salvo los normales en los giros. Se me pasó volando y me encontré fenomenal. La última parte se hizo un poco más dura por las ligeras olas de viento que había y en apenas 35 minutos ya estaba saliendo del agua. Es una frase ya casi hecha pero… qué bien me lo estaba pasando!! A por la bici!

Transición larguísima. Nos cambiamos en la carpa. Yo me lo tomé con calma, más de 7 minutos. Me cambié todo, todo seco, y cargué bien los bolsillos del maillot de comida. Empieza el sector. Juanillo por la mañana en el “briefing técnico” del equipo nos hizo una descripción buenísima del recorrido. Primera bajada de curvas del pantano, y primeros 30 kms con viento a favor con algún repecho hasta Larraga. Desde allí cambio de orientación hacia el norte donde nos pegaría viento en contra total hasta Puente la Reina. Desde ahí, hasta Pamplona, últimos 40 kms “favorables” dijo jejeje!! Y la verdad que la primera parte fue tal y como contó. Con viento a favor, fuimos superando pequeños repechos de no más de dos kilómetros que me venían muy bien. Con mi bici, la Gavia, pasaba cabras en los repechos, mientras que en el llano me quitaban las pegatinas. Pero no tantos como creía. Es más, adelanté a más gente que la que me pasó. Adelanté sin enterarme a Aitor el Pistolero, saludé a Juanillo al que dejé ir para adelante, y Chano me pasó como un avión. El plan de la bici era tomarmela con cabeza, mucha cabeza, para llegar con piernas al sector a pie. Y así hice. Siempre con cadencia rodé tranquilo pero a la vez rápido ayudado por el viento, sin dejar de tirar tampoco, hasta Larraga.



Foto: Mujika

Giro y vientazo en contra. Mucha cabeza, cadencia y mucha comida. Creo que lo hice genial. Llevaba un montón de comida. Cada diez kilómetros comía algo. Barrita, bocadillito de nocilla, bocadillito de jamon y queso o gel. Como me puse. En los avituallamientos sólo cogi líquidos. Con tranquilidad llegamos a Puente La Reina. Ya aquí me había superado Edu del Triflavi que llevaba tras de sí a unas cuantas rémoras. Yo a lo mío. Repechón después de Puente. Aquí en teoría paraba el viento. Pero fue en teoría porque no dejó de dar de cara hasta Pamplona, aunque es cierto que con menos intensidad. Iniciamos un tramo sinuoso atravesando zonas preciosas de bosques y pantanos. Falsos llanos en los que pasé quizá los peores momentos sobre la bici… uff todavía quedan 40!! Eché mano de la gente que tenía grabada en los brazos, pensé un poco en mi vida, en lo que estaba haciendo, en lo afortunado que era y en donde estaba en ese momento. Qué pasada la verdad. Y me pasó un grupillo en la que rodaba una chica de C.N. Mataró. La verdad que iba muy bien, y dejé a dos compañeros de carrera con los que iba rodando para apretar un poco y seguir la estela de la chica. Vaya ritmo más bueno que llevaba Leonor Font que era como se llamaba. Fue un punto de inflexión en la carrera. Nos acercábamos a Pamplona y la motivada subía aún más si cabe, y cambié un poco la mentalidad conservadora para dar un poco de candela a los pedales. Muy buenas sensaciones siguiendo a distancia el ritmo exigente de Leonor y adelantando muchas posiciones. Todavía quedaban un par de encerronas en forma de repechones hasta llegar a la cuenca de Pamplona. Buaaahh los pelos de punta. El viento nos dio una tregua y nos fuimos internando en las afueras de la ciudad por rapisísimos polígonos sin tráfico. Llegaba el momento con el que tanto había soñado, la subida en bici por la cuesta de Santo Domingo. Cruzamos un puente empedrado y nos dirigimos por una zona arbolada hasta los Corralillos. Fue aquí donde ví que dábamos caza a mi amigo Juanillo! ¿¿Tan bien iba?? La verdad que me salió un sector con mucha cabeza y de menos a más, llegando a tope al final. Tan a tope que pasé a Juanillo y decidí subir a bloque la cuesta de Santo Domingo.



A por Santo Domingo. Foto: FotoTri


Este era mi momento, y esta era la manera de disfrutar como nunca este sueño!! Increíble!!! Sin cabeza subi la cuesta como si fuera final de etapa! con el pasillo de gente animando no me pareció ni tan dura! Saludé a San Fermín en su vitrina y miré para atrás para ver la fachada del ayuntamiento para adentrarnos por la calle Chapitela hasta la Plaza del Castillo. Momento imborrable! Me bajé de la bici con una sonrisa enorme, la voluntaria me cogió la bici y un primo de mi madre, el Kirru, un Sarobe, me reconoció entre tantos triatletas y me animó: Vamos Pablo!!

Paso por el Ayuntamiento. Foto: Cano Fotosport.
Transición esta vez sí, rapidísima y a correr!! Pasé por contrameta y ví el reloj luminoso 3h 28’! 20 kms por delante y a tiro el sub5h!!! Buahh increíble. No sé a cuanto empecé la carrera a pie pero iba embalado. Tres vueltas por delante. La primera para encontrar las piernas y conocer el recorrido, en la segunda estaría la carrera y la tercera para acabar. En la curva de Telefónica estaban las espartanas animando, se habían sumado Sonia y Javi. Vamos que vas muy bien!! Me adelantó Leonor Font, ella sí que iba bien, qué manera de correr. Intenté seguirla pero rápidamente me dijo la cabeza… calma que el objetivo es llegar entero. Cómo iba! Después ví que acabaría la séptima, por detrás de Lucía Blanco. Desde aquí enhorabuena a las dos, qué nivelazo había! Con buen ritmo atravesé el precioso tramo de la muralla por el Caballo Blanco, El Redín y bajamos por el Portal de Zumalacárregui hacia el parque de Aranzadi. No cogía nada en los avituallamientos, sólo líquido, con la empachada que llevaba de la bici jejeje. Pero llegué con muchas energías. En la zona de abajo nos cruzábamos y tuve la oportunidad de saludar y animar a Miguelín, a Cazorla, a esteban Cerro… menudas máquinas! No ví a Chano ni a Oliver, irían en mi misma vuelta. Alcancé a Edu y me sorprendí de que no me diera caza Juanillo. Pero la verdad que iba muy bien, sin calambres y con muy buen ritmo. Subida de Santo Domingo. A pie se hacía más dura que en bici, pero la gente animaba y mucho, qué gusto. Ayuntamiento, curva de Mercaderes y Estafeta abarrotada de gente tomando algo y animando. Vaya cñas se estaban tomando algunos!! Accedimos a la Plaza del Castillo por unas escaleras y primera vuelta!! Vamos!!

Segunda vuelta y el reloj marcaba 4 horas!! Madre mía que el sub5 está a tiro qué tiempazo. Sin embargo tuve la sangre fría de no importarme el tiempo y cuidar las piernas para llegar al objetivo, que seguía siendo acabar entero y dignamente, acabar disfrutando del sector a pie de principio a fin, en lo que era, en este triatlón, el mejor y más emotivo sector de la carrera. Me emparejé a Edu e íbamos muy bien, pero lamentablemente me tuve que parar a mear, no aguantaba más. Ya desde la bici no me aguantaba y llegó el momento de parar. Una pena porque habíamos formado un tándem muy bueno. Perdí por lo menos un minuto en la parada, no paraba, pero bueno, solté lastre y a correr otra vez. Perdí algo de ritmo la verdad y ví que Edu se me había escapado mucho. En esta vuelta me crucé con Oli, vamos máquina!! Esta era la vuelta importante y la superé muy bien! Antes de iniciar la cuesta de Santo Domingo doblé a Aitor. Qué mentalidad la de este chaval! La de disfrutar de lo que hacemos!! Subida, otra vez este precioso tramo, y última vuelta! Estaba hecho!! El reloj ya hacía imposible la gesta del sub5h pero realmente me daba igual!! Antes de Redín me cogió Juanillo. “Hoy vas a llorar Pablo” me dijo, a lo que le respondí tras mis gafas de sol “Ya estoy llorando”! Qué emoción.

Le animé porque él si que se podía acercar al tiempo, sin embargo se quedó conmigo un rato. Al final le convencí para que tirara yme invitó a que le siguiera. Pero yo lo tenía claro. Iba a disfrutar de esta última vuelta. Quizá tenía piernas, pero quería disfrutar de este momento, me daba igual el reloj y así hice. Ya se notaba la fresca de la tarde cuando tras más de cinco horas de carrera me disponía afrontar la última ascensión a Santo Domingo. Sonrisa infinita. No dejaba de chocar a los niños que me ofrecían su mano, a alguno yo creo que les hice hasta daño con el ímpetu que les chocaba jeje! Una auténtica pasada. Ayuntamiento, Estafeta y Plaza del Castillo para encarar el arco de meta.



Meta. Foto: Cano Fotosport

El momento tan deseado y soñado. Enseñé las inscripciones de mis antebrazos con los brazos abiertos. SAROBE, en homenaje a mi apellido navarro, nunca hay que olvidar de donde vienes, y ELI, siempre hay que saber a dónde vas! Y con quién, con mis amigos de toda la vida, mi familia, mis compañeros del 4147 que tanto me han apoyado, que tanto aguantan mis historias cada día, mis compañeros del Triatlón Costa Quebrada, vaya locura llevamos, vaya forma de disfrutar de esto, y al resto de compañeros del triatlón cántabro. Esto que hacemos es precioso!! Gracias a todos!! Estoy que no quepo en mí. No quiero olvidar a Planes Deportivos ni a Motopie, quién iba a decir que iba a hacer esto cuando compré esa bici hace 9 años a lo loco, esa misma bici que me ha llevado volando a Pamplona para lograr este sueño.



Caña de la victoria en la Plaza del Castillo

La cerveza de la victoria supo a gloria y las risas de después fueron la caña. Satisfacción de todos y ganas de más triatlón, da igual la distancia. Esta me ha encantado la verdad, esta vez sí! Sin dolores, sin pájaras y sin ni siquiera agujetas! Ahora, después de la semana de ver fotos, leer crónicas y volver a revivir estos momentos mientras escribo esta crónica, vendrán en junio los triatlones más bonitos de Cantabria, el de Suances en Los Locos, allí donde debuté en 2008, y Laredo, que me vienen como anillo al dedo con repechos y repechos!



Un sueño hecho realidad, sólo hay que soñar, entrenar, y disfrutar de cada brazada, cada pedalada y cada zancada que damos, no sólo en carrera!

miércoles, 4 de mayo de 2016

Duatlón de Reinosa 2016 Abanicos!!

De forma vertiginosa pasaron los primeros días de primavera en los que tenia que haber empezado a hacer kilómetros y kilómetros. Pero por el contrario, llegaron las merecidas vacaciones en las que, a pesar de cargar las zapas en la maleta, ni las toque entre comilonas, homenajes y cañas por media España. Qué bien me lo pasé, y nada más llegar de las vacaciones… Duatlón de Reinosa.

Me encanta este duatlón por el ambiente y el recorrido. Siempre se me ha dado bien y este año además tenía afición siguiéndome. Mis compis del curro se acercaron a la carrera para después irnos de comida por la capital campurriana. El día amaneció muy ventoso. Sur, que en Santander es cálido, en Reinosa era gélido. Mucho viento. Dudas en la elección de la ropa a llevar, pero al final bastó una térmica y maillot para situarnos tras un breve calentamiento charlando con los amigos bajo el ficticio arco de meta que hoy no se pudo montar por el viento.

Salida! Muy atrás, fui recuperando posiciones, corriendo con cabeza, como siempre me dice Juanillo. Hoy no tenía referencia a seguir pero cogí un ritmo bueno y cómodo. Primera vuelta y por el paso por contrameta vi a mis amigas! En la segunda vuelta, al contrario que en otros años en los que me quemé en la primera vuelta, me encontré con fuerzas y me atreví incluso a ponerme al frente de mi grupeta con el viento en contra, invitando a relevar, como si fuéramos en bici. Pero vi que me iba. La gente que tenía delante sabía que era mucho para mí luego en bici (Dieguito Herrera) y vi que la gente con la que suelo ir en bici iba detrás mio. Iba bien! Tercera vuelta con margen y a por la bici!
Transición y salida en bici controlando a la gente. Rápido se formó un grupo bueno y cogimos la carretera de Villacantid, este año por unas callejas diferentes. Muchisimo viento fronto lateral. Debido a las rachas, habían decidido quitar la subida a mitad de recorrido, asi que el sector iba a ser más corto. Iba en un buen grupo, pero lo que parecía que iba a ser un cómodo sector para mi, resultó ser uno de los duatlones en los que más he sufrido. En el primer repechín decidí adelantar posiciones del ya numeroso grupo para evitar cortes, y me coloqué el sexto o séptimo del grupo. El viento soplaba fortísimo y los chicos del Campoo tiraban generosos. Poco a poco nos fuimos colocando uno detrás de otro por el lateral, pero hubo un momento en que se cerraron un poco y ya no cabía nadie más en la cuneta. Abanico de libro como si estuviera en el Tour de Francia. Y el que no cabía era yo. Luché, luché y luché detrás de Bolívar creo que era, pero era imposible seguirles y ocurrió lo inevitable. Me corté. Y lo peor de todo me había quemado. Me fue pasando uno a uno todos los del pelotón, en fila de uno, y el grupo se rompió en mil pedazos. Yo iba tan mal que me quedé hasta del último de ellos, y me quedé solo. Se acabó, no hay nada que hacer, además no venía nadie detrás, asi que me limité a llegar al giro dignamente. Lo peor fue la sensación de haber sido yo el que rompiera el grupo. Madre mía qué mal.

Giro en la rotonda y para abajo, con el viento ahora lateral pero a favor. Pero iba tan mal que ni siquiera pude seguir a dos parejas que me pasaron. Sólo, llegué a boxes en tierra de nadie. Bueno, a ver si por lo menos corremos bien, pero nada, no me iban las piernas y no pude más que acabar las dos vueltas intentando que nadie me cogiera. Y nadie me cogió salvo mi compañero Pedro Luis Velez con el que entre a meta de la mano. Sin duda lo mejor de la carrera. Eso y los ánimos de mis compañeras, que me vinieron a ver el día que peor he corrido jeje. Sin embargo, a pesar del mal sabor de boca, el día acabó super bien con un cocidaco, charlas y risas, muchas gracias por el día!!


Tercera para el zurrón y una conclusión: hay que entrenar, entrenar y entrenar!! Que queda poco más de un mes para el segundo objetivo de la temporada. Abril sería el mes del punto de inflexión en bici.

Grimpeur!!

Duatlón de Santander 2016

Con la participación en la Media Maratón de Santander nos perdimos la segunda prueba del circuito de duatlón, el duatlón de Galizano. Pero pronto llegaba la tercera, el duatlón de Santander, bajo la lluvia y el mal tiempo, de nuevo. Sábado por la tarde y cambio de turno para, nada más salir de trabajar y comer con las fieras de mis sobris, acudir a las proximidades del Palacio de los Deportes. Este año con cambios de recorridos. El sector de a pie se desarrollaría por el Parque de las Llamas y la bici por la S-20. Con expectativa, y con bastante frío la espera para entrar a boxes se hizo más amena charlando con Bardón y luego con Pelayo, recordando anécdotas de cuando empezábamos en esto, saliendo a entrenar desde el pabellón de la Uni a dar vueltas por donde hoy correríamos.

Los miembros del equipo de espartanos nos reunimos antes de la salida, Juanillo, Martín, Manolo, Nanduco y yo, y unos cuantos más se acercaron a animar, Oli y Pacheco, que aguantaron bajo la lluvia el desarrollo de la prueba. Justo antes de salir me encontré con Dani Lanza que estaba ya disfrutando como un niño pequeño con la ilusión de correr en casa de nuevo. Siempre un placer correr juntos, y qué manera de correr!!

Pistoletazo. Salimos bastante atrás con tranquilidad que siempre me exige Juanillo. Poco a poco fuimos cogiendo ritmo y adelantando a gente hasta encontrar nuestro sitio. Tiraba para adelante y vi que tras mi estela iban Juan y Dani. Llegamos hasta el fondo del parque, al que había que dar dos vueltas, y a la vuelta el viento pegaba de cara. Fue entonces donde Dani Lanza cogió el mando y empezó a tirar, no muy fuerte, pero costaba seguir su sólida zancada. Juanillo se metió detrás suyo y yo, que iba cómodo pero al límite, comencé a perder unos metros. Pero preferí continuar con mi ritmo que era my bueno y no quemarme. Pero vaya ritmo que llevaba Dani. En la segunda vuelta me encontré a gusto, eso sí, íbamos a tope. Había perdido más metros pero en la vuelta pude mantener el ritmo, no me vine abajo como en otros dus, que empiezo muy fuerte y luego lo pago, y vi que incluso me acerqué de nuevo a lo que sería un gran grupo.

Llegada a boxes, buena transición y justo salí junto a Juanillo al que no le salió tan buena. Salimos juntos que era lo importante. Dani salió antes y formó un pedazo de grupo con Chano, Juanra y Loroño. Hay que tener patas para rodar ahí. A nosotros nos pasó rápidamente Aitor Gutiérrez… uffff imposible seguirle, así que se puso a tirar Juanillo como loco. La primera vuelta siempre se hace dura y siempre se piensa que es imposible mantener este ritmo durante los 20 kms. Pero poco a poco me fui encontrando cómodo, hasta que nos alcanzó un grupo grande con el que ya rodé en Astillero, grupo formado por Bolívar, Moya y más gente del Campoo y Rasines del Camargo que iba muy fino. A mantener la concentración para evitar caídas y a rodar por la S20. Me atreví a dar algún relevo para favorecer la colaboración de todos más que para imprimir ritmo, pero básicamente me mantuve en el interior del pelotón que no iba mal. A pesar del mal tiempo, de no acudir con muchas ganas después de una dura mañana de sábado, la verdad que me lo estaba pasando muy bien. Pronto pasaron los kilómetros y de nuevo a boxes.

Buen cambio y a correr con las piernas bastante frescas. Salí bastante adelante y sólo se me fueron cuatro o cinco del grupo, Juanillo entre ellos. Me encontré muy bien y con fuerzas. A la vuelta de la única vuelta que había que dar, alcancé a Pedro Gandiaga y le invité a seguirme para darnos relevos como si fuéramos en bici. Nos entendimos bien y sólo nos pasó un duatleta en la misma recta de meta. Muy buena carrera y muy contento con el rendimiento. Sobre todo la sensación de ¡Qué bien me lo he pasado!


No pudimos quedarnos a disfrutar del post carrera porque llovía con ganas pero de esta carrera nos queda que puntuamos por equipos por primera vez esta temporada. Habrá más! El duatlón ha mejorado con el nuevo recorrido, me pareció bonito y entretenido, una buena noticia tras la desastrosa organización del triatlón del año pasado. A ver cómo se desarrolla la temporada en la que Tráfico parece ser no va a ponerlo fácil a la celebración de esta fiesta que se llama Triatlón/Duatlón.

Grimpeur!!

domingo, 6 de marzo de 2016

MEDIA MARATÓN DE SANTANDER 2016. Otra vez conseguido!!




  • 2009 Bajo Pas 1:28:34
  • 2010 Madrid 1:33:48
  • 2012 Dublín 1:28:26
  • 2013 Santander 1:27:40
  • 2014 Santander 1:28:37
  • 2015 Santander 1:27:00



Y en 2016 tocó otra vez bajar el tiempo en Santander de nuevo. Buaaaah! Esta crónica tiene que empezar con este tiempo: 1:25:48 mi nueva mejor marca en media maratón. Pero por encima de los tiempos está la ilusión y las emociones de este día, de este día y de los últimos cuatro meses de entrenos esperando la fecha del primer objetivo del año, la Media Maratón de Santander 2016.

 

Viendo los tiempos que había ido logrando en todas las media que he corrido sin ninguna preparación específica, tenía la inquietud de que podía seguir bajando mi marca si de verdad curraba para alcanzarlo. Así que en otoño pedí la ayuda y el consejo a mi amigo Juan Espino al frente de Planes Deportivos para seguir unos entrenamientos centrados en lograr un buen tiempo en la Media Maratón de Santander. Y así fue, y no sólo con la preparación física, si no con la preparación motivacional que conlleva este tipo de carreras y retos. La carrera no es solo un día, sino que se disfruta desde el mismo momento que se marca el objetivo. Recuerdo soñar cruzar el arco marcando un tiempazo días corriendo por el aeropuerto, o disfrutar como nunca corriendo con las tiradas largas de los domingos de Maliaño a Santander después de días de cena. Qué motivada. Y tras meses de trabajo, y sin lesiones, muy importante, llegaba el día de culminar con números ese reto que ha durado meses.

 

El día no podía ser peor. Frío, lluvia, viento y granizo. Hacía malísimo, y lo de hacer marcas iba a estar muy difícil. Pero esto es Santander, y como saben mis amigos, con este tiempo me crezco, como cuando jugaba al fútbol. Pero realmente el tiempo era infernal. Antes de la carrera nos reunimos en la Plaza Pombo la gran parte de los amigos y compañeros que íbamos a hacer frente a las inclemencias: Pablín Ibarguren, que sigue con su reto 12 meses, 12 medias maratones en países diferentes, un placer volver a correr juntos profe, Juan Espino, mi liebre, Javi Bravo, Pacheco, Oli y Carmen, Bis, Jon Ander… y calentando nos fuimos encontrando con más, Fdez Dívar, Calon y María, Mario Dacosta… pila gente. Una pena que no ví a mis compis de curro Isa y Laura, que debutaba, para darlas ánimos. Menudas valientes en un día como hoy, pero sé que disfrutaron en la de 5,5 km. Enhorabuenaaaaaa!!! Ambientazo previo como siempre y… el primer chaparrón fuerte cinco minutos antes de salir. Vamos!!!!

 

Salida!!! El objetivo, con este tiempo, quedaba en un segundo plano. Vamos a pasarlo bien como siempre buscando sensaciones en los primeros 10 km y después a ver qué pasaba. Me encontré muy a gusto los primeros kilómetros, con Juanillo a mi vera que me dejó buscar mi ritmo. Vas un poco rápido Pablo, me dijo al paso por Valdecilla. Sí que íbamos rápido, cogiendo ventaja a la bandera de 1:25. La carrera la planteamos en función del viento. Los primeros tres en teoría iba a pegar de cara, pero por suerte hubo un momento de calma. Desde Valdecilla hasta el Sardi lo tendríamos de cola, hasta llegar a los Campos de Sport del Sardinero donde empezaba de verdad la carrera con la S20 con viento de cara total. Pasando por San Fernando me acordé de mis compis Isa y Laura, qué motivada tiene que ser conseguir acabar tu primera carrera. Yo sigo disfrutando de la primera a la última. Como engancha esto. Paso por contrameta con la gente animando y a por la Cuesta del Gas regulando para no disparar las pulsaciones. Qué cómodo iba, pero la experiencia es un grado y sabía que esto no había hecho más que empezar. En Reina Victoria no pude evitar explicar los paisajes a Juanillo, qué bonita es esta ciudad le oí decir, y también me dijo, calla no hables y corre!! Jajaja! No lo puedo evitar. Al mitad de Reina Victoria saludé a la madre de Pelayo que seguro  sé que me leerá ;) y apareció sobre su mtb mi gran amigo Carlos! Vamos!! Qué motivada!
 
Por Reina Victoria. Foto: Carlos

Menos mal que Juanillo me dijo, suave no te motives! Que si no me pongo a 180 jaajajaja. Sardinero, bajada al Casino y vuelta a subir a Piquío. Se acercaba el momento de “empezar” la carrera. Llegamos al Racing y pasamos por el km 10 en 39’50’’. Vamos genial!! Hay que seguir así.

 
Paisajes grises del Sardinero. Foto: Carlos
 

Y llegó la S-20. Viento frontal, y siguiendo los consejos de Chano, me puse a la espalda de Juanillo. No me expuse más que para salir en una foto jeje. Muchas gracias Juan, porque te chupaste toda la S20 en cabeza. Además el tiempo, que estaba dando un respiro, empeoró aún más. La S20 era el punto clave (un punto de 6 kms jeje) y ahí estaban para dar ánimos Lucía Ibañez, gran compañera de batallas, y, como todos los años, Manu e Irene. Muchas gracias chicos.
 
Siguiendo a la liebre por la S20. Foto: Carlos

Concentración absoluta y, bastante bien, llegamos a la rotonda del giro, donde el sonido de una gaita tocando ”Cuatro Pañuelucos Tengo y Olé Olé” nos puso los pelos de punta. Giro y viento a favor. Pero sorprendentemente aquí cambió todo, y con el ligero cambio de ritmo que supuso el viento a favor, empecé a sufrir para seguir el ritmo de Juanillo. Ufff esto va a ser duro! Pero nadie dijo que iba a ser fácil. Gracias a las medias que llevo a las espaldas y a las tres de Santander sé perfectamente que no lo es.


 

Km 14… Vamos que nunca lo has tenido más cerca me grito Juan! Yo no soy de los que se rinden, pero empezaron los miedos de hasta dónde me llegarían las piernas. Pero seguí con la cabeza concentrada y con los ánimos de Juan seguí tirando aunque noté que mi ritmo ya no era tan fluido. Los ánimos de Carlos que nos seguía por la acera con la bici ayudaban y mucho. Era un momento delicado. Nos empezamos a cruzar a todos. Antes ya nos habíamos cruzado a Pelayo que rodaba en el top ten, increíble como siempre, y  a Sergio Bolado y Miguel Ruiz en su preparación para Sudáfrica, suerte chavales!! Por detrás todos los demás, da gusto oir, vamos Sarobe!!!! Buaaahhh! Hoy era el día!!! En el giro hacia el Puente de Arenas choqué de nuevo a Lucía Ibañez y bajo una intensa lluvia encarrilé el vial de debajo de la Universidad. Alli estaban, como siempre, Manu e Irene. Km 16, “sólo” 5 kilómetros, iba justito ya! Juan iba ya esperándome sin parar de animar y exigirme. Te va a coger la bandera de 1h 25’ hay margen, que te coja en el Sardi!!

 

Ufff me cansó al recordarlo, subida a Piquío, bastante cascado, pero para nada muerto. Lo tenía en mi mano, este recorrido lo he hecho cientos de veces! En la subidilla a la Magdalena me cogió, como el año pasado, el mismísimo Abel Antón, qué majo. Todo un honor de nuevo no pude evitar decirle. Y me dijo que íbamos mejor que el año pasado! Era verdad! Juanillo se puso a tirar, no quedaba “nada” pero para mí era un mundo! Lo único que temía era colapsar y no poder acabar corriendo. Iba al límite y bajando Reina Victoria perdí unos metros con Juanillo y Antón  a la vez que Carlos me dijo: Aprieta que llega el granizo!! Y al minuto empezó la granizada. Vamos que estas son las condiciones que te gustan, me animaba Carlos. Ufff cómo granizaba! Casi no pude ni saludar a Maria Eugenia y José al paso por San Martín, y al paso por el km 20, allí estaba de nuevo Lucia Ibañez. Último y eterno kilómetro llano hasta casa. Me acordé de las veces que he acabado con mi hermano Juan tensando al final de los entrenos del Chiqui, hoy igual! A tope!!

 

Última recta abarrotada de gente, aunque menos que otros años por el tiempo, vaya mérito estar ahí. Y ahí estaba mi madre!! A dar lo último, ultimísimo, cambio de ritmo con lo poco que me quedaba que me dio para sacar unos metros a mi liebre con los últimos ánimos de Carlos. A lo lejos ya veía el crono y ví que sobrepasaba ya el 1:25… lo he vuelto a hacer… he vuelto a bajar mi tiempo. “Sufriendo”, me dio para disfrutar los últimos metros y parar el crono en 1:25:48, bajando mi tiempo en más de un minuto! Espectacular! Y en un día como este!

 

Nada más cruzar la línea me giré y esperé a Juanillo para darle un emotivo abrazo!! MUCHAS GRACIAS, siéntete orgulloso.
 
LA FOTO. www.Fotoscarreras.com Foto: Rodri González


Qué grande, y tras atender una entrevista de El Diario, en la que no sé ni qué dije, me emocioné, una vez más, pero esta vez de las veces que molan, de las veces que sabes que has batido tu propia marca, que nunca has corrido tan rápido, repasando estos últimos cinco años desde que no podía ni andar por la fascitis del 2011, hasta la manera en que he disfrutado cada paso, cada carrera para llegar a este nivelazo para mí. Vaya carrerón que me ha salido. Creo que con el abrazo que le di a Carlos le dije todo lo que ya sabía. Qué duro es el asfalto, pero qué satisfacciones da!! Qué emoción!!!

 

No hubo tiempo para una post carrera para recibir y comentar la carrera porque llovía sin cesar, pero estoy seguro que esta post carrera me va a durar por lo menos un año porque QUÉ BIEN ME LO HE PASADO ¿qué hubiese pasado sin lluvia ni viento? Jejeje ya quiero más! Pero lo próximo es algo a lo que ya he puesto la primera piedra con la preparación de esta media, ahora toca bici bici y bici y habrá que meterse algo al agua, que el 15 de mayo es el siguiente reto. HALF DE PAMPLONA! La carrera ya ha comenzado y ya la estoy disfrutando!!
 
Gracias una vez más a todos los que me han animado, apoyado y aguantado con mis historias, antes y después de las carreras ;). Equilibrio e ilusión para alcanzar todo lo que te propones! Muchas gracias!!
 
Grimpeur!!