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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Cada día vale demasiado

Aquel año en Amberes sin duda me cambió la vida. Aprendí, me equivoqué, arriesgué, viví.

Una mini vida concentrada en 9 meses. La experiencia tenía un principio, pero lo que le daba sentido a todo es que la experiencia tenía un final, un final marcado en el calendario. Eso le daba sentido a todo. Como sabías que esto se acababa en febrero para algunos, o en junio para los demás, no tenías tiempo para cuestionarte las cosas, de dejar pasar las semanas, los meses... Porque cada día valía demasiado. Eso le daba sentido a todo y por eso olvidabas pisar el freno, de hecho ni siquiera lo utilizabas, simplemente vivías todo lo que se te presentaba. Y madre mía si vivías... Cada día allí eran como años aquí.

Todo tenía un final, y eso le daba sentido a todo.

A veces nos olvidamos, que esto, que la vida "real" también tiene un final. ¿Y por qué no vivimos igual que en aquella mini vida? Es algo que nos deberíamos preguntar cada día, y pensar que nos queda un día menos de nuestro "Erasmus" vital. Es flipante como dejamos pasar los momentos, las semanas, la vida. Mucha gente me dice que es increíble como disfruto de todo, pues bien, no es más que el fruto, en gran parte, de lo vivido aquel año. Casa día, cada momento, es único, y no hace falta vivirlo en Bélgica, en mi caso, para disfrutarlo. Porque esto se acaba, y eso es lo único seguro en esta vida. Tiene final.

Y luego están las personas que se te cruzan en tu camino. Allí entrabas en la gente sin prejuicios, les dabas siempre una oportunidad, aunque al cabo de unas semanas cada uno estaba en su sitio, ya os digo que allí unos cuantos días eran mucho tiempo. Luego estaban los que se quedaban, los que se quedaban para siempre en tu corazón, marcados a fuego. Como en la "vida real", esas personas que por puro azar dan sentido a la palabra "coincidir". En pocas semanas, de repente, ves como has creado un lazo que crees irrompible y que tan sólo en unas pocas ocasiones se vuelve "infinito". Ahora mismo ya no se si estoy hablando de mini mundo de Amberes o de mi vida "real". Da igual, esa gente existe, son pocos pero están y seguirán aquí. Y ahí es donde aprendí lo más duro que se puede aprender, si se puede aprender eso, allí experimenté lo duro de decir "adiós". Sabías que se acababa, sabías que lo más fácil era que no volvieras a ver a esas personas con las que habías vivido, llorado y reído tanto. Lo peor era que como sabías que teníamos una fecha, el miedo a ese adiós, te hacía tener terror a que llegase el día. Desde entonces me aterra tener que decir adiós. Lo mejor, sin embargo, era que como estabas seguro que tendrias que decirlo un día, disfrutabas cada día, cada momento, cada segundo, al MAXXXXIMO!! Y lo hacías!!


Y ¿por qué no lo hacemos en nuestra vida? Por qué no lo hacemos si sabemos que llegará el día de decir ese "adiós". Quizá no será en un andén de la estación central, ni en el aeropuerto, ni en el último bar... Pero llegará ese día, y esta vez sin saber la fecha.

Así que ya estamos todos aprovechando, equivocandonos, disfrutando y viviendo esta vida!! Porque este "Erasmus" se acaba, y cada día vale demasiado.

Grimpeur!

jueves, 8 de marzo de 2012

La vuelta del regreso

Sólo un fin de semana pero ha sido como volver a esa libertad de mente donde no existía el tiempo ni preocupaciones. El reencuentro con buenos amigos después de años y sentir como si no hubiera pasado el tiempo es una de las grandezas de haber vuelto “a casa”. Es un nexo común lo que nos une, y es ese nexo con el que continuamos adelante cada uno con nuestras vidas, pero con una complicidad especial. Para nada somos iguales pero muy parecidos al mismo tiempo. Nos escuchamos, seguimos aprendiendo cosas unos de otros, nos alegramos de conocer como han sido estos años después de aquella vida común. Nos entendemos muy bien.

Este fin de semana hemos viajado por todo el sur del continente africano, hemos visto elefantes e hipopótamos, unos en África y otros en Cabárceno. Hemos estado en las Victoria Falls y hemos viajado a la India en esos autobuses de cuarta generación. Hemos ido a Nueva York, los Alpes y a Riga. Todo sin salir de Ávila. Canciones en catalán, rock español y hasta hemos bailado esa música imbailable en un bar donde todo estaba dado la vuelta. Las conversaciones infinitas nos han acompañado sin pausa entre cañas y tapas. Como le va a cada uno en nuestros diferentes trabajos o segundas carreras, debatiendo lo que nos espera a partir de ahora. Debates económicos, musicales y de todo tipo. Ganas increíbles y positividad que quizá choca con el pesimismo generalizado que nos envuelve, solucionando el mundo mil veces y sintiendo lo bien iría todo si estuviese en nuestras manos. En cierta manera lo está!

El recordar nuestra ciudad ha sido una constante. Las calles, clases, happy hours y pirámides. Las cervezas que no hemos vuelto a probar desde que lo hicimos juntos. Miles de historias y anécdotas, y sobre todas esas decenas o cientos de personas que hemos recordado poniéndonos un poco al día de los poco que sabía cada uno de ellas. Algo nos une y no sólo es una ciudad.

La despedida en la estación era inevitable, pero esta vez ha sido diferente. Ha desaparecido esa sensación de “puede ser la última vez”. La extraña y nostálgica sensación de hace tres años, ahora es un aliento de seguir adelante, con ganas y fuerza para en la siguiente quedada volver a contarnos cómo nos va. Pueden pasar meses, pueden pasar años, pero no importa. Seguimos en contacto. Ese algo que nos une nos acompaña, como si todos llevásemos a cada uno dentro.

Vuelvo sólo en el tren, pero con la mochila bien llena. Necesitaba un momento así para que, recordando de dónde venimos, confirmar en dónde estamos y lo que somos, y con un único objetivo común que no es otro que seguir soñando hacia delante con la fuerza que irradiamos casi sin saberlo. Muchas gracias y otra bolleke pronto con la forma y sabor que sea!

Grimpeur!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Tres Años

Tres años ya. La vida a veces solicita giros y el mío llegó hace tres años. Tras toda la vida en Santander, en casa de tus padres, intentando hacer las cosas bien y sacando adelante una carrera, algo me decía que necesitaba buscar algo más. Conocer nuevas experiencias, gente nueva, lugares distintos, culturas diferentes, pero sobretodo el mismo yo que aún no había salido a la luz. No tardé mucho en darme cuenta el porqué necesitaba salir y sin apenas buscarme, me encontré. Entonces entendí el motivo por el cual me había ido hasta Bélgica. A parte de los temas académicos, de los lingüísticos y las rutinas cotidianas por aprender donde yo sólo me tenía que sacar las castañas del fuego, a parte de todo eso, lo verdaderamente importante fue el encontrar al verdadero yo que tenía tantas ganas de salir. Y lo cierto es que ya había salido pero sólo necesitaba reconocer. Tuve gente a mi lado que me ayudó a ello y me hizo sentir grande conmigo mismo. Gente que hasta hacía unas semanas no conocía de nada pero que enseguida me hicieron sentir apreciado como persona. Hace tan sólo tres años que les conozco, pero es toda una vida lo que nos une. Aún sin vernos durante ya años o sin hablar durante meses, cada vez que nos ponemos en contacto es como si aún siguiéramos allí, pues en cierta manera, aún no nos hemos ido, ni nos iremos. Fue un año crucial de nuestras vidas donde vivimos una pequeña e intensa vida en un solo año. Nos comprendemos, nos entendemos, seguimos teniéndonos aquí. Está claro que no todos, pero cada uno conserva a su número indeterminado de “ambereños” en mi caso, que pasen los años que pasen sin vernos, sabemos que el día de reencuentro, cuando llegue, será como el primero, o más bien, el último del Erasmus, que, aunque fue difícil, fue el verdadero momento de despegue del vuelo de cada una de nuestras vidas.

Es una experiencia común, da igual el lugar, da igual el año, da igual el tiempo. Cuando un Erasmus se cruza con otro Erasmus, se ve reflejado e identificado y se interesa como si de su propio Erasmus se tratase. Este año tuve la suerte de ser una visita de dos amigos que se encontraban en sendas ciudades europeas. En los dos sitios fue un poco como “volver a casa”, y esa era la sensación que tenía. Recuerdo en mi Erasmus las múltiples visitas que recibí, con orgullo, mi casa parecía “una casa de locos” cuando se abría a mi gente de Santander que me confirmaban que aquello era real y no un sueño. Más orgulloso me sentía cuando podía compartir mi experiencia con ellos haciéndoles participes del Erasmus, pudiendo ser ellos Erasmus durante unos pocos días. Me llena saber que, un par de años después, al menos dos de ellos tomaron el mismo rumbo que yo hacia su propia experiencia. Me gusta pensar, y de hecho sé, que esos días en mi Erasmus influyeron y mucho en sus decisiones posteriores y tomándolo como ejemplo este año han intentado superar las expectativas creadas, que siempre son inmensas, pero siempre se superan infinitamente.

Tres años ya… y como si no hubieran pasado. El avión ya ha despegado. El destino, aún por conocer. Gracias a todos los que vivisteis y fuisteis partícipes de ese despegue, espero seguir compartiendo este vuelo con vosotros.

Grimpeur!


sábado, 11 de junio de 2011

El sueño del Finestre. Torino 2011

Allá por el mes de octubre, cuando mi gran amigo Carlos ponía rumbo a Torino para vivir su año Erasmus, yo, casi tan ilusionado como él, le mandaba los perfiles y las etapas del Giro en su edición de este año imaginando como sería ver la corsa rosa en vivo y en directo en los mismísimos Alpes italianos entre sus miles de planes. Tan solo lo imaginaba como un sueño pero ni por asomo podía creer que, una vez más, los sueños se cumplirían, y además, como suele ocurrir últimamente, la realidad superase con creces la ficción.


Torino era una visita obligaba y no se podía faltar y qué mejor que las fechas en que el Giro de Italia concluía con la penúltima etapa pasando por el mítico puerto del Finestre. Carlos, siendo ya un gran conocedor de la zona abría las puertas: era posible! Y nos lanzamos a alcanzarlo. Un objetivo, una fecha: 28 de mayo de 2011, Colle delle Finestre.

El plan era ideal. Mi hermano Andrés y yo llegamos a Turín el jueves para reencontrarnos con el Erasmus por antonomasia, Carlos. No creo que un año Erasmus se pueda aprovechar más que como lo está haciendo él, siendo todo un orgullo para mí, 2 años después del mío, y donde, como él mismo dice, intervine bastante en su decisión y filosofía. Para mí era como volver a “casa” y en efecto me sentí de nuevo Erasmus, sin tiempos ni reloj, libre y con esa sucesión de sueños inimaginables cumpliéndose día a día. Realmente, ese era el verdadero objetivo del viaje. El Jueves fue día de conocer la ciudad, sus parques, sus calles y plazas, su comida y por supuesto su fiesta, con el Murazzi a orillas del Po a la cabeza. Nobles monumentos y gran ciudad para la vida Erasmus. Charlas, anécdotas y fotos de altura, pizzas y gelatti, amigos y bicicletas destartaladas. Erasmus.


La temperatura en Torino era asombrosamente calurosa. El viernes, con camisetas y pantalón corto pusimos rumbo hacia los Alpes. Subiendo por el Val di Susa, dejando la Sacra en lo alto de la montaña a la izquierda, con Carlos identificando todas sus cimas a diestro y siniestro, llegamos a Sestriere rodeando el macizo del Parco del Orsiere donde se encontraba el Finestre. El equipo estaba formado por Suipi, Alberto, Carlos, mi hermano Andrés y yo. Al bajar del coche nos reencontramos con la realidad, un frio de espanto. Con tan solo unas sudaderillas, tienda de campaña de las de 2seconds y sacos de esos de Decathlon con temperatura recomendada de 12 a 15ºC, sin haber además para todos, la noche se prevenía como una aventura ya que el plan era dormir en el Finestre a 2000m. Metidos ya en el ambiente del Giro subimos motivadísimos por lo que sería la bajada. Un puerto precioso. Sabíamos que habría una zona de acampada y habíamos oído que habría hasta algo de música. Nos habíamos hecho algunas ilusiones, pero al llegar al enclave llamado de Pie dell’Alpe nos encontramos con un verdadero ambientazo que superó todo lo que habíamos imaginado. Decenas de tiendas poblaban la campa y en mitad de la nada habían instalado una carpa. Con el frio vespertino de los Alpes, con unas vistas increíbles sobre el Valle Chisone y con el Finestre a unos 200m de desnivel arriba, nos instalamos y empezamos a calentarnos con las innumerables Graffenwalders Strong que habíamos llevado de provisiones. Grandes momentos de motivada, risas y sobretodo frío, que rápidamente se nos pasó cuando nos acercamos a la carpa. Auténtico fiestón. Concierto de un grupo de folk-rock occitano llamado Lou Dalfin. Brutal, y la carpa a reventar con todo el mundo bailando. Sin duda de lo mejor del viaje. Y la motivada no acabó ahí, porque de repente el cantante Sergio identificó la bandera de Cantabria que llevabámos a la espalda y en medio de una canción gritó: ¡Cantabriaaaa! Podéis imaginaros el subidón. Durante todo el concierto fue gritando “Fuente de Cacho”, “Santander”, “Racing”! Sin haberle dicho nada. Increíble. Y es que resulta que el tipo había estado en Cantabria y parece que había quedado prendado de nuestra tierra. De seguido otro italiano llegó entre la gente hasta nosotros y gritó “Liencres”!! Otro que había estado cogiendo olas. Fuimos bastante protagonistas y la bandera de Cantabria ondeó en la fiesta del Colle delle Finestre que seguro que pasará a la historia. Sencillamente salvaje.


El despertar no fue fácil después del fiestón y de la tiritona dentro del saco que parecía de papel, pero el día amaneció precioso. Solazo, buena temperatura y un enclave inimaginable con las cumbres altas de esa zona de los Alpes nevadas. Tras desmontar todo pusimos camino al Colle en donde la multitud ya se iba agolpando. Carlos y yo optamos por una variante y ascendimos hacia el cercano Monte Pintas, de más de 2500m de altitud, por una inclinada y larga pala. Carlos coronó por los dos la cima y nos deleitamos con unas espectaculares vistas del Colle delle Finestre con todas sus curvas llenas de gente. Entre miles de personas nos ubicamos en una de las curvas donde también veíamos gran parte de la subida. Ambientazo viendo subir las miles de bicicletas afrontando los últimos metros de los 18 kms de ascensión. Se empezaron a oír helicópteros rondando por Susa y el griterío se tornó en un silencio y una calma tensa. Estaban ahí. A lo lejos vimos aparecer un maillot azul con casco verde. Era Vasyl Kiryenka que iba escapado y realizó una gran ascensión. Con cinco minutos de ventaja tenía la victoria en su mano en la meta de Sestriere. Un par de escapados más entre el pasillo de gente que era el Colle delle Finestre y por fin el grupo de Contador. La maglia rosa en el penúltimo día de carrera acompañado por Scarponi, Purito, Menchov… y descolgado Nibali. Un auténtico rosario de corredores fue superando la tremenda curva donde hicimos realidad otro de esos grandes sueños de niño cuando el rosa lucía en la tele a lomos de Indurían. Emocionante. Tour de Flandes, Roubaix, Vuelta a España y ahora… el gran Giro de Italia. Sueño cumplido.

Pero para Carlos no era suficiente y no había tiempo que perder. Era nuestra última noche en Torino y había que aprovecharla. Bajamos a la ciudad y sin un minuto de respiro salimos a la calle de fiesta. Concierto en la Piazza Vitorio Veneto, más graffenwalders y pizza and birra en la Via del Po. Era ya sábado y nos quedamos pocos hasta el final. Lo dimos todo en el mítico Giancarlo hasta que las fuerzas dijeron basta para alguno de nosotros no sin antes entonar las clásicas montañesas e himnos. Paseo mañanero por el Torino solitario, recorriendo las calles con el frescor del alba con la bicicleta destartalada auténtica del Erasmus. Estaba como en casa pero había que regresar a la realidad. Realmente disfruté de esos momentos.


Madrugando cogimos el tren a Milano. Último momentazo del viaje. En la inmensa estación tomamos el metro y emergimos de las profundidades en la mismísima Plaza del Duomo de Milano engalanada con el rosa del Giro. Última etapa, última meta y podio final. No pudimos ver a Contador alzando el bonito trofeo pero si nos dio tiempo a respirar el ambientazo que rodeaba el Duomo y ver a muchos corredores en sus últimos metros de Giro, incluso al ganador de la contrarreloj, David Millar.


El aeropuerto de Bergamo era la puerta a Santander. Volvíamos, pero con una grandísima experiencia encima, un grandísimo sueño cumplido y sobre todo una gran sensación de satisfacción personal viendo en primera persona cómo un amigo como Carlos está disfrutando tanto de este año en su ciudad Torino. No hubo abrazo de despedida, ni falta que hizo, pues nosotros seguimos ahí en Torino en cada uno de los días que vive el gran Litri! Y aún tiene muchos por delante! Muchas gracias fratello!


Grimpeur!

viernes, 25 de marzo de 2011

Cerves y Traqueteo

Se trata de una combinación perfecta, cervezas en compañía de buenos amigos unidas a un continuo traqueteo y balanceo de tren, tranvía o cualquier cosa que se mueva por raíles, cuanto más imperfectos mejor. Grandes momentos en días lejos de casa como estos días que acontecieron en la ciudad eterna de Roma.


El periplo romano, sorprendentemente, comezó sobre raíles. Primera noche en Roma y primera fiesta en un tranvía recorriendo todo Roma. Algo único e inimaginable. La sensación del traqueteo de un viejo tram, en el que Tonino ha de bajarse para cambiar las vías, avanzando directo al Colosseo romano iluminado e inmersos en una gran fiesta Erasmus, no tiene parangón. Increíble experiencia.


Y es que es la vida Erasmus, una vida que cada día te sorprende y cada día es una vida diferente. Dos años después del Erasmus belga del que escribe, tocaba responder visita. Roma. La fecha fue elegida con miras imposibles y de ensueño que al final no pudieron alcanzarse, pero de una cosa salió otra completamente brutal, un condominio del bueno en el que nos juntamos una buena cantidad de amigos y gente de Santander dispuestos a quemar Roma como Nerón y a disfrutar de la ciudad eterna recorriendo su historia grabada en cada una de sus calles y lugares.


Venidos de Torino, el reencuentro se produjo en Colli Albani y las caminatas bañadas en cerve se sobrevinieron desde el primer día. Todos y cada uno de los lugares de la Roma mágica y cultural, más mágica aún que otras veces. Gelattos, pizzas y raviolis en el Trastevere. Iglesias y Basílicas con santos y reliquias. Cúpulas gigantes subidas a pie y vistas inigualables. Fuentes y Fontanas. Monedas al aire para volver. La casa de Giussepe de Calasanzio e himnos de colegio. Obeliscos entre el barroco de Bernini. Los restos y edificios en pie de la Roma Imperial de hace más de dos mil años. Los adoquines sobre los que se corría la Maratona di Roma el domingo. Las gentes de todo el mundo con zapatillas y algún loco hasta en chanclas en pleno marzo. Y como no, los buses y metros con birra en la mochila conociéndo la Roma profunda y cotidiana.

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Perdiendo la noción del tiempo nos sumergimos en el Erasmus romano. Vino frizzante, porteros, cánticos e himnos del Toro. Caos perfecto de sartenes, barras y carteles. Lunas llenas inmensas. Felicidad absoluta. Erasmus. Y a los dias siguientes de salir, en pie a visitar y no perder un segundo. Pasta y gnocchis de olla común y a patear con pies maltrechos. Ruinas romanas y puestas de sol en el mar Tirreno. Y entre medias, traqueteo y cervezas. Cerves y traqueteo. Birra Peroni vs birra Moretti, y de premio alguna que otra Duvel para recordar aún más esa vida en Bélgica de hace dos años.

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Y todo compartido, compartido con amigos de esos de abrazo de verdad. Pocos días, cansancio extremo. Aislados del mundo y del tiempo. Felicidad, erasmus. Despedidas fugaces y vuelta a la realidad. Llega lo realmente duro, recuperarse de cinco días infinitos, haciéndose infinitos cada día que pase hasta hacer que vuelvan de nuevo. ¿Volverán? Ya se está gestando lo que será la próxima huida de la realidad absoluta. Ya se están cerrando los ojos para volver a empezar a soñar.

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Grimpeur!

lunes, 22 de noviembre de 2010

Informes desde Eindhoven!

Van pasando los meses y poco a poco nos van llegando informes de alguno de nuestros amigos que están este año de Erasmus por Europa. Aqui tenemos el informe de Pedro desde Einhoven, Holanda, después de sus dos primeros meses en los Paises Bajos:

Así como quien no quiere la cosa, ya llevo dos meses en Eindhoven. El tiempo pasa volando y aún recuerdo lo largas que se me hicieron las tres semanas que pasé mi primer verano en Inglaterra, relatividad supongo.

El tema lavadora está dominadísimo y poco a poco le voy cogiendo el truco al fogón. Unos buenos platos de arroz, tortilla de pata simplificada, fajitas, pasta, salmón... Aunque he tenido que amoldarme al ritmo holandés y la comida fuerte es la cena, mientras que la comida se resume en caldo+sandwich+fruta en torno a las 12:30.

Ya se terminó el primer periodo de exámenes y los resultados han sido todos positivos. Con el inglés llegas a cualquier lugar, pero poco a poco voy aprendiendo cosillas en holandés que siempre les gusta que les digas algo en su idioma (un ejemplo: tot ziens = hasta luego).

Hace unos días fui a mi primer concierto en Eindhoven, en una sala en pleno centro a la que me llegué en bici en medio de una densa niebla. En nada, me da que nos va a visitar la nieve, las temperaturas empiezan a oscilar entre 0 y 5ºC.

En el apartado de viajes, aparte de los bicitours para visitar las ciudades colindantes a Eindhoven, he estado en Amberes en Bélgica y visitando a Damián y Carlos que también están de Erasmus en Turín, Italia. Aprovechando el viaje y que los Alpes están a tiro de piedra, hicimos una ruta de montaña, que tanta llanura me estaba atrofiando. Turín lo dió todísimo, que vivan los aperitivos(vaya engochada)!

No se si ya habrán encendido las luces de navidad, pero aquí en Holanda la navidad comienza el último sábado de Noviembre, cuando San Nicolás llega en barco a vapor desde España. San Nicolás (Sinterklaas) va vestido de obispo y le acompaña Peter the Black (Pedro el Negro), al que a veces se le representa con cuernos y ojos rojos, alegando que es el diablo y que Sinterklaas lo capturó y convirtió en su sirviente. Sinterklaas se pasa por las casas la madrugada del 6 de diciembre, en realidad el que hace todo el trabajo sucio es el sirviente que es el que baja por la chimenea a dejar los regalos. Aparte del día de San Nicolás, celebran el 25 y 26, 31 y 1.

Toma lección de tradición navideña holandesa!

Un fuerte abrazo!


by Pedro Hetfield

Sigue aprovechando esta aventura increíble Pedro, las montañas y el mar de Cantabria te esperan en un mes! Disfruta de Holanda y que te traigan muchas cosas San Nicolás y Pedro el Negro! Un abrazo!
Grimpeur!

miércoles, 27 de octubre de 2010

Blog "Y acabamos en Torino"

Esta temporada, una parte importante de los amigos que forman nuestro seisymediosobresiete, les ha tocado vivir y disfrutar una experiencia increíble, increíble como imborrable para sus vidas. Abriendo sedes por toda Europa, Eindhoven, Paris, Roma, Varsovia, Udine, Turín... este año es su año Erasmus.

El Erasmus, como fue para el que escribe, es algo más que una experiencia única, académica y personal, es algo que va más allá aún, es la oportunidad de buscar y encontrar todo aquello que persigue cada uno, una oportunidad más de alcanzar sueños inimaginables que, como sabemos en seisymedio, se pueden conseguir... y se consiguen. Nuestro amigo "Litri", con sede en Torino, y su inseparable compañero Damián, quieren compartir con nosotros al menos un pedacito de ese cúmulo de aventuras y sueños, lugares y vivencias fascinantes que les está tocando vivir este año.

Os invitamos muy vivamente a que visiteis su blog:

http://www.yacabamosentorino.blogspot.com/

Encontrareis historias Erasmus, viajes y hazañas y os recomendamos sobretodo las rutas de montaña que nos relatan por el país transalpino. De la Cordillera Cantábrica a los Alpes, todo un reto. Un sueño absolutamente de seisymediosobresiete que seguiremos desde aqui.

Un abrazo a los torineses y al resto de sucursales europeas!

Grimpeur!

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Primeros días en el Piemonte (por Carlos)

De www.yacabamosentorino.blogspot.com

La verdad es que la primeras impresiones desde que llegamos a Torino no han podido ser mejores!

Amanecer en el fiume Po, al fondo los Alpes maritimos

Ya para mi la aproximación fue increíble, vine viajando con Paz desde Santander por St Jean de Luz, atravesamos los Pirineos por el Col de envalira y pasamos por Andorra La Vella, de nuevo en España estuvimos en la Cerdanya, volvimos a pasar a Francia por otro puerto que no recuerdo pero con unas vistas increíbles, una vez en francia nos recorrimos toda la costa azul pasando por las playas cercanas a perpignan, Marsella, St Tropez,el Cabo roux, St Rafael, Cannes, Niza, Monaco, Ventimiglia y San Remo, un tour muy completo, finalmente en Savona giramos al norte y tras atravesar los Alpes Marítimos el Monviso nos recibió entre nubes dándonos la bienvenida al Piemonte! Un viaje que recordare toda mi vida!!

Tras un par de días en Torino se fue Paz por lo que me quede algo triste pero llego Damian, como su avión llego a Bergamo a las 00:00 de la madrugada en el que también venia Mario, un Riojano afincado en Santander los tres llegamos a Torino a las 3 de la mañana sin tener donde dormir de no ser por nuestros nuevos amigos cántabros Suag, Suipi y Diego que nos acogieron en su casa y que algún día les devolveremos el favor!

Al día siguiente encontramos casa a la primera por lo que no nos podemos quejar, la casa es bastante amplia, tenemos los dos habitaciones individuales grandes y además una literas por si tenemos invitados. Estamos muy cerca del centro, a menos de 10 minutos andando de Piazza Castelo que es lo más céntrico de la ciudad, a 10 minutos de las gradas que es donde se hace botellón, a 20 minutos del Murazzi que es donde están las discotecas junto al rio Po y a media hora del parque valentino por donde también se sale a veces. La casa está en un barrio un tanto “multicultural” pero bastante tranquilo salvo por las mañanas que a 200 metros de casa hay el mercado más grande de Europa lo que esta de puta madre porque hay cualquier cosa que puedas imaginar a precios baratísimos!!Asique con los vecinos bien, aquí cada uno va a su rollo y si bien de primeras puede asustar un poco no hemos visto nada raro y tenemos buenas referencias del año pasado asique estamos tranquilos. Tambien ha habido tiempo para las primeras locuras Erasmus…

Ya tenemos bicis, yo la he pintado de los colores del racing y Damian está ahora trabajando con ella para personalizarla asique apartir de ahora nos moveremos mucho mejor por la ciudad porque andando aunque se puede ir a todos lados las distancias a veces son largas y en coche…mejor ni moverle porque estos están locos!!!

Mi bici en el balcón de casa

La universidad la tenemos a 20 minutos escasos en bici o media hora larga andando, aun no tenemos clase asique solo vamos a hacer papeleo o a conectarnos a internet que en casa todavía lo estamos esperando salvo cuando robamos un poco de wi-fi. De momento solo tenemos curso de italiano pero claro, es a las 8 30 y a veces nos dormimos…

Con el italiano nos defendemos bastante bien, aunque con tantísimos españoles es difícil practicarlo pero cuando fuimos de ruta con el club de montaña “parliamo tantísimo!!” yo creo que no va resultar ningún problema y en un par de meses hablemos con soltura. Con la gente española muy bien, somos muchísimos, asique es imposible conocer a todos, además todos los días viene gente nueva pero todos muy bien, bebemos juntos y aunque a los de Santander nos cueste integrarnos al principio cuando vamos de litros porque somos “nobles pero cerrados” como aquí se nos conoce, al final acabamos siendo todos amigos de todos!!

Damian, Parco natural del Col de Lys

Hemos hecho dos excursiones, una a Punta Bassei, de 3338m con el CAI Chieri y otra por nuestra cuenta al Monte Colombano, de 1600m con nuestros amigos de Santander, ambos días nos hizo un tiempo increíble que nos permitió disfrutar de los alpes al máximo!

Ya henos tenido la primera visita, este fin de semana vino Gema, mi hermana y ha pasado unos días con nosotros que yo creo que lo ha pasado bastante bien! Por cierto, ya tenemos “nuestra cerveza” que quizás es algo más cara que las otras pero merece la pena:

Mas o menos eso es todo, ya os iremos contando más cosillas en nuestro blog:

http://www.yacabamosentorino.blogspot.com/

by litri

viernes, 17 de septiembre de 2010

Welcome to Eindhoven (por Pedro Hetfield)


Ya me encuentro por Eindhoven, tras unas 14 horas de viaje (desde las 21pm que salí de Santander hasta las 11am) llegué a la que va a ser mi casa durante este curso. Cómo podeis ver en la primera de las fotos que adjunto, no era el único durmiendo en el aeropuerto, RyanAir lo ha puesto bastante de moda.


Nada más llegar al aeropuerto de Eindhoven cogí el autobús 401 (ticket de 3€ con el que puedes coger el bus tantas veces como quieras en un día) y llegué a la estación de trenes principal de Eindhoven, donde había quedado con la gente de la agencia inmobiliaria para que me recogieran y me acercaran a casa además de firma de contratos varios.

La incógnita pronto fue desvelada, en mi casa de Narcistraat 4 (si haceis click aquí podeis verla) vivimos nueve personas de las nacionalidades siguientes: 2 franceses, 1 alemán, 1 camerunés, 1 del caribe, 1 turco, 1 de nepal y 1 sevillano. En el día de ayer (escribo estas líneas en mi segundo día) conocí a todos menos al de nepal y al turco. Todos buena gente, la lástima es que la casa no tiene sala de estar, así que como mucho coincidimos en la cocina.

Nada más llegar le pregunté al francés por el tema de la wifi y me comentó que lleva estropeada desde tiempos inmemoriales, así que con mis tres horas de sueños tiré para el MediaMarkt a agenciarme un cable de red, sin internete esto es inviable, tanto para comunicación interina como externa.

Con el tema del internete solucionado y cundiendo el ticket de bus fui a la TU/e (mi universidad) para echar una ojeada al campus y conocer en persona a mi coordinador Erasmus, el señor Bastiaans, mi enlace en Eindhoven durante todo el tiempo que he andado con papeleos. Acto seguido me dirigí a la oficina del estudiante a por mi tarjeta universitaria y demás info.
Antes de ir a la universidad, hice mi primera incursión en el Albert Heijn (un supermercado que tengo a escasos 200 metros de casa). Y llegó uno de los momentos clave de mi primer día, mi primera comida! Para no hacer un drama de la situación me compré un plato de estos semicocinados y fruta.

Ya por la noche, fuimos a cenar a un Wok (fideos acompañados de algún tipo de carne) y luego a visitar la famosa calle de Stratumseind, la fama le viene por ser la calle de bares más larga de toda Holanda. Estuvimos viendo varios partidos de la champions en un pub irlandés.
Llegaba la hora de planchar la oreja y hubo que marcarse una caminatilla de 15 minutos por no esperar 25 minutos al bus.

Todo bien por the Netherlands, conociendo mucha gente nueva y aprendiendo en todo momento.
Un fuerte abrazo!

Un primer día de seis y medio sobre siete.

by Hetfield

lunes, 14 de diciembre de 2009

Antwerpen

Amberes, Bélgica. Nunca te imaginas dónde te va a llevar la vida. Un año de Erasmus, una experiencia increíble, única e irrepetible, una vida en nueve meses, una ciudad de la que siempre formaré parte. Una ciudad, Amberes, que siempre llevaré conmigo. Tantos sueños cumplidos, tantas ilusiones, tantas lágrimas y alegrías, tantos momentos, tantas personas. Amberes.

Os dejo un video, obra de Laia, una ambereña. No hace falta haber estado allí para que se te pongan los pelos de punta. Espero que os guste y os transmita buenas sensaciones.

Grimpeur

Antwerpen, I love you from Laia Lluch on Vimeo.

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